domingo, 14 de abril de 2013

Transgresores

En estos días en los que la Parca parece suministrar trabajo extra a los escritores de obituarios quiero recordar a dos iconos del margen y la rebeldía: Miguel Poblet y Jess Franco. Poblet, ciclista de corte clásico y elegante en su correr fue el primer español que ganó la Milán-San Remo, uno de los cinco “Monumentos” del ciclismo. Poblet, sin más estímulo que la luz de Fausto Coppi y antes del advenimiento de Merckx, recorrió las carreteras recién remachadas de una Europa que se recuperaba poco a poco y llegó a ganar etapas en las tres grandes vueltas en un mismo año. Poblet buscó la gloria en la rabia del repecho y del último suspiro. Jess Franco, como Poblet antes, encontró su lugar en el panteón en una zona poco transitada por los españoles: el cine de terror. Terror y cine para adultos, no nos engañemos. Pero Jess Franco, “El tío Jess”, fue uno de los referentes más importantes de lo que se llamó el “fantaterror español”; bajos presupuestos, imaginería gótica, algún desnudo femenino-exigencias del guión-, y ambientaciones con ínfulas internacionales. Para paladares exquisitos, los mismos que entienden el misterio de lo popular en las películas de de Darío Argento o nuestro siempre añorado Paul Naschy a.k.a Jacinto Molina. Estoy escuchando un precioso vinilo blanco que editó hace unos años la discográfica Subterfuge con las bandas sonoras de las películas de Franco y sus piezas de jazz magnético me recuerdan que siempre habrá gente al margen, iconoclastas, personas que no hacen caso de lo establecido o lo formal. Los dos, Poblet y Franco, Miguel y Jess, rompieron moldes, hicieron lo que querían, para lo que estaban mejor preparados. Talentos que se reparten y que se devuelven multiplicados, aunque sea en forma de etapas del Giro y sucedáneos psicóticos de las andanzas del Marqués de Sade. Sigo creyendo en vosotros.


Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 11 de abril de 2013

martes, 26 de marzo de 2013

Can Tuyus s03e15: Llámame Bob (Dylan)

Hemos escuchado una canción de Calamaro, del Honestidad Brutal.... y te preguntarás, ¿a qué viene esta noche esto, que vendrás intoxicado de psicodelia, pop sesentero y demás parafernalia lunar y alucinada? Pues que la semana pasada como te prometí estuve viendo Searching For Sugar Man...y es tan buena como me habías contado. Da gusta ver un cine en Zaragoza lleno, aunque la sala fuera pequeña y fuera sábado por la noche,


Hay una escena, en la que Sixto Celorrio vuelve a los escenarios, y no desvelaremos más de la trama del documental para no tener que acudir a la manida alerta de spoiler), y en la que aparece para tocar con su banda con una estética delirante: con un chaleco sin nada debajo, vaqueros y botas camperas sobre los vaqueros. Estética delirante, pero directamente tomada de la que llevaba Dylan en los terribles ochenta, cuando grabó sus discos acompañado por la guitarra solista de Mark Knoffler. Para llevar un chaleco sin nada debajo, dejemos las cosas claras, hay que ser Dave Gaham de Depeche Mode...o como mucho Enrique Bunbury, que, de todos modos le queda demasiado Mariachi, demasiado El Cóndor Pasa... bueno, aparte de esto más cómico...es curioso, no digo que sea un imitador, ni mucho menos, per está claro que tanto en la estética, como en la forma de cantar, algo nasal, como en el atrevimiento de vestir a sus canciones de guitarra de palo y voz con arreglos (Qué violines, eh, miqui, qué violines) hermosos, ampuloso, el juego de metáforas, todo lo encuadra dentro de una tradición Dylaniana...y aunque la personalidad de Sixto Celorrio parece estar por encima del imitador puro...hoy quería llamarte para hablar, de Dylan pero sin Dylan.

Imitadores o seguidores, FOB (acrónimo de Friend of Bob)...si hay uno que en los últimos años ha destacado por su devoción casi enfermiza fue Andrés Calamaro en la primera época posterior a la separación de los Rodríguez. Con su primer disco, Alta Suciedad y más con el segundo, Honestidad Brutal, un disco doble, excesivo, nasal... Calamaro llevó su devoción a un extremo casi camaleónico, trasmutando su aspecto al de Dylan...obsesivo compulsivo, como toda la gente que se acerca a Dylan, llegó a ser telonero en una de las giras de Dylan, yo le pude ver en Zaragoza, en el Príncipe Felipe, un concierto que fue un auténtico despropósito y en el que un Calamaro absolutamente intoxida y anunciando el desmadre posterior que iba a ser el Salmón aullaba en las primeras filas, tras su actuación. Era una cuestión casi religiosa. De todos modos, de aquella época, quedan canciones tan bellas como la que hemos escuchado al principio y es que Calamaro, con todos sus desmadres y errores, es un compositor mayúsculo.


Dicen que en España costó más la evolución hacia la música pop contemporáena y adulta porque Joan Manuel Serrat nunca se colgó una guitarra eléctrica y cuando lo hizo, o lo hicieron sus músicos de acompañamiento, ya eran los ochenta y el sonido, más que canción de autor electrificada, parecía AOR de la peor calidad listo para el consumo de fans de Dire Straits (y es que al final volvemos siempre sobre lo mismo). Pero uno de los que más me ha recordado siempre a Dylan, desde un prisma más oscuro y arrebatado ha sido Xavier Baró, desde los tiempos de Primavera Negra hasta sus trabajos en solitario, sobre todo aquellos en los que ha adapta al catalán poemas de Rimbaud. El poeta simbolista francés, una de las mayores influencias de Dylan en su manera de trabajar las metáforas, sobre todo en su época más ácida... Baró lo lleva a su terreno de siempre, la canción de autor electrificada y desde aquí, un tipo, Baró, que me gustaría reivindicar.


En Literatura, hay casos muy curiosos en España, en los años noventa, con la explosión de la literatura alternativa, dos de sus exponentes básicos, Ray Loriga y Benjamín Prado se declararon fans incondicionales de Dylan...Loriga incluso se marcó una foto con su mujer, Christina Rosenvinge (por cierto, la vi el otro día en Zaragoza, se hace acompañar de un pipiolo poeta, de dos metros largos de alto, con el que hacen spoken word...fascinante, esa mujer se alimenta de la sangre de los jóvenes para permanecer bella para siempre) caminando por la calle al modo de la portada de THE FREEWHEELIN´. Loriga y Benjamín Prado, este último sobre todo ha debido llevar su demencia hasta extremos de ir siguiendo a Dylan por Europa y comprándose todos los bootlegs...todos los piratas...a ver, que sí, que todos lo hemos hecho, pero bueno... e incluyendo como referencia a Dylan. Sin resultar demasiado forzado...no como algunos escritores ahora en Aragón, de proyección nacional, que venden el recurso rockero recurriendo a Dylan como si fueran auténticos devotos y quedándose con Like a rolling stone y poco más...pero bueno, no es momento para insultar ni sacar los colores nadie. Y, sin querer incidir en la parte más rosa del discuros, aprovecho para decir bien alto aquí, en la intmidad de los dos, querido Miqui, que Nacho Vegas (digo rosa porque estamos hablando de novios de la Rosenvinge, ex.novios en realidad) ha vendido la imagen dylaniana...chico, no sé...todos queremos a Nachete, pero tanto como para hacerlo el nuevo Dylan.


Y luego está Johny Cash. ¿Johny Cash imita a Dylan? No, por favor...Dylan siempre ha querido ser como Johny Cash. Bob te dirá, no, Miqui, yo quería ser como Woody Guthrie y tener una guitarra que matara fascistas. Pero no es verdad...Dylan quería ser Elvis...Rimbaud...no...yo estoy muy seguro de que le hubiera gustado tener ese halo misterioso de el gran Cash. Le gustaba el country, le gustaba ese punto religioso sin ser mesiánico...hay unas sesiones, Nashville Sesiones, purísimas, se oye cómo crujen las sillas donde están los dos sentados cantando...


El asunto no es único en el mundo anglosajón, no, no, ni siquiera en Argentina, no...si hay un sitio en el que aparecieron imitadores de Dylan en los años sesenta con más o menos tino es en Francia. Aparte de las versiones maravillosas en francés de las chanteuses (esa versión de Marie Laforet de I Want you “D’être à vous” )..o el disco entero que hace unos años le dedicó “Vise le ciel”, Francis Cabrel, hay dos tipos que, sobre todo por su manera de cantar y por el rollo político, me recuerdan al maestro Dylan escupiendo palabras. Uno es Antoine, de carrera más corta, pero que tiene un hit absoluto, junto a su banda Los problemas, Las Elucubraciones...y otro Jacques Dutronc, muy fan, siempre...te vale para una sesión retro, para una yeyé y hasta si estás pinchando soul y bugalú te metes un tema como The Responsable y quedas como dios. Te voy a poner un tema de Dutronc, un clásico, que te levanta la noche.


 

viernes, 22 de marzo de 2013

Presentación de Kerouac


Mañana sábado en la Ley Seca a partir de las 21: 30h. Edición muy limitada. Arte de Malatesta.

Escombros

Hay luces que se apagan por sorpresa, amigos que escapan entre tus dedos antes de que puedas cerrar las manos. También voces que buscan el silencio por sorpresa. No es nada nuevo que la muerte sigue rondando en estos años terribles. El final de la inocencia llega, siempre demasiado rápido, siempre a contrapelo. Hace unos pocos días hablaba con Antonio Pérez Morte, con el reflejo de la pantalla iluminando de un gris fosforescente la habitación. Él me contaba que la pena le había atrapado, inmisericorde, vulgar y rabiosa como es la pena cuando la produce la gente que quieres. Yo trataba de darle ánimos, le pedía que dejara pasar las aguas llenas de lejía oscura. Antonio, siempre generoso, me había dedicado un poema de su último libro, Escombros. Se llamaba Vivir era difícil. Yo le escuchaba algunas noches, con la madrugada avanzada, me hablaba de su familia, de sus hijos, de la risas compartidas con amigos comunes como Gabriel Sopeña. Era un poeta zufariense que a veces también me hablaba de mi propia familia, de los años antes de que todo empezara. Cada hombre es un proyecto inacabado donde la muerte arruga las páginas celebrando el desorden. Estremecido por una ausencia súbita, la de una voz referente en la poesía aragonesa contemporánea, un hombre que hablaba con pasión de lo efímero del momento, de sus amigos, amigos que construía en una comunión de versos y palabras siempre generosas. Ahora la distancia que nos separa es mucho más que unos cientos de kilómetros, Antonio, ahora vuelvo a leer tus poemas y encuentro, como otras veces entre las líneas que dejaron los amigos ausentes: No sabíamos que vivir era difícil /vinimos sin presente bajo el brazo y sin manual. Te extrañaré maestro. Descanse en paz.

Columna aparecida el jueves 21 de marzo de 2013 en el Heraldo de Aragón. 

lunes, 11 de marzo de 2013

Can Tuyus S03e14: Cine y pop


Con ella empezó todo: Backbeat de Iain Softley. Película que narra los primeros años de los Beatles. Concretamente la época en la que tocan en clubes de Hamburgo, con Pete Best a la batería y el pintor Stuart Sutcliffe al bajo. En realidad la historia de los Beatles sirve de telón de fondo para la relación entre la artista alemana Astrid Kirchherr y Stuart Sutcliffe y nos permite conocer una convulsa época en Europa: Los primeros días del mundo, el existencialismo o el nacimiento de la cultura pop. La banda sonora se compone de clásicos del rock and roll de finales de los cincuenta y fue grabada por una superbanda que incluía a miembros de REM,Faith no more... estamos en plena época post grunge y los de las camisas de cuadros y los vaqueros rotos haciendo canciones de Little Richards. Me gustaría contarte, además, que hay una adaptación al cómic preciosa sobre esa época, para que la apuntes Baby's in Black: Astrid Kirchherr, Stuart Sutcliffe, and The Beatles in Hamburg



Dos de Todd Haynes: la primera, ineludible, Velvet Goldmine...un delirio absoluto en el que se mezclan el comienzo del movimiento mod, la electrónica berlinesa, los cardados aor de los ochenta, claro, el glam, desde el elegante llegando casi hasta el paleto (rollo angelino)...para ser un reducto de locas, maquillados y demás, mezclando canciones, versiones hechas para la ocasión, superbandas...ayer, hoy, mañana, Oscar Wilde...maravillosa...por el batiburrillo conceptual y sobre todo porque el personaje principal es David Bowie y David Bowie no dejó que sus canciones aparecieran en la película. Y la segunda I´m not there...Dylan es un placer inconfesable para el que suscribe... y esta película es un despropósito que no se aguanta por ningún sitio: distintos personajes cruzados encarnando Bob Dylan del pasado, del futuro...casi parece una historia de superhéroes...pero solamente por el momento en el que Catte Blanchet hace del Dylan eléctrico, el del pelo rizado y las gafas de pasta negra perpetuas, el que llamaron Judas los talibanes y que enamoró a Francoise Hardy y escribió canciones para Nico...merece la pena la película.



Imprescindible: 24 Hours Party People: me encanta el personaje de Tony Wilson, me encanta los programas que hacía en Granada TV y que son una avanzadilla de lo que luego serían los “Está pasando” “Aragón en directo” y cosas así... y el personaje que lo encarna me maravilla...es una película coral, pero que habla de un talento....de un tipo que no se vendía...básicamente es la historia de un fan...y la banda sonora es brutal: poner a la misma altura a los Happy Mondays que a los Joy Division...épocas mágicas... por ejemplo, Control, la película que trata solamente sobre la vida de Ian Curtis, la de Anton Corbin...se toma las cosas demasiado en serio...cada vez tengo menos ganas de tomarme la vida tan en serio



Azarosamente elegante: Gainsbourg (vida de un héroe) de Joahn Sfar. Esta película trata de ser una biografía apócrifa del compositor francés, llevando su vida hasta el extremo y desmontando en un ambiente casi onírico la azarosa existencia del mito francés. Visualmente impecable, las licencias poéticas pueden dar muchoj uego, sobre todo si uno conoce la biografía del compositor de Je t´aime (moi nonplus). Laetitia Casta apareciendo por el pasillo mientras suena Initials BB...ella es Brigitte Bardot...bueno, una auténtica maravilla.



En España: A la diestra del cielo de Francisco Bech . Un documental sobre la vida de Silvio, el Celentano sevillano, colaborador de los primeros Smash, icono de la contracultura andaluza, rockero excesivo, devoto de la Macarena...este documental es un reflejo de las otras corrientes culturales que hay en España a lo largo de los años setenta (más allá del progresivo o la Nueva Canción), primeros ochenta (rollo, el rock de la Elipa, la Movida) o los noventa (el indie pop). Un mito desconocido, una España distinta.

Can Tuyus s03e13: Tebeos y pop


Hemos escuchado el primera tema de la mixtape, esta noche te estoy grabando una cinta que mezcla dos de mis aficiones más grandes, los tebeos y el pop...yo digo tebeos, tú puedes llamarlos cómics...novelas gráficas...lo que te dé la gana....a mí me gusta llamarlos tebeos, no sé por qué...estos días me he comprado una interesante integral de la obra de Makoki...punk en los ochenta...Makoki aparece primero en Disco Express para pasar por la revista Star, por el Bésame mucho y terminar sus días en el Víbora...con su cables de electroshock pegados a la cabeza es un elemento subversivo en la España de la Transición... un tipo que se coloca con descargas eléctricas...el tema lo compuso Fernando Márquez "El Zurdo" en el año 1980....es parte de la maqueta del primer disco de Paraíso, que no pudo ser...pero que contiene canciones preciosas...luego "El Zurdo" montó La Mode y esa es otra historia.



Entre los músicos tenemos a varios dibujantes de tebeos...así de entrada se me ocurre el gran Víctor Coyote, también Toni Marmota, el bajista de la Frontera y claro, Diego Vasallo...es la segunda vez que te llamo y hablamos de tu amigo Diego Vasallo... a ver si algún día me lo presentas. Diego tiene una historieta bellísima, una cosita muy breve que apareció en un monográfico de la revista Zona de Obras dedicada a recordar un aniversario de DRO...de Discos Radiactivos Organizados... en ese monográfico en el que tú, por cierto, escribías un artículo maravilloso sobre el recuerdo y la memoria, un artículo sobre cómo ibas a comprar el maxi de Derribos Arias con el dinero justo para el disco y una cocacola.... Diego enhebra en unas viñetas una melancolía del Madrid de la Movida, con canciones de Gabinete y boleros de ginebra de Corcobado que resume en nada la belleza de una época y un recuerdo...



Más relación entre el tebeo y el pop: El Niño Gusano, la banda de nuestros queridos Sergios (por cierto, el otro día escuché que estrenabas un tema del nuevo disco de Tachenko...) coge su nombre de un tebeo Manga japonés y, en el primer disco de La Costa Brava hay una miniatura preciosa que lo cierra, obra de Fran Fernández, que habla de la muerte de la novia de Spiderman a manos de El Duende Verde, en un tebeo clásico de la Marvel. También Peter Punk, esta vez vía Leopoldo María Panero en el disco de Bunbuy y Carlos Ann...bueno, el personaje de llama Peter Pank, pero vamos...seguro que Panero estaba pensando en él...el tebeo de Max es divertidísimo...hace poco se recuperó también la integral. Una adaptación muy libre de Pascal Comelade...de Mortadelo y Filemon A Hard Mortadelo's a Gonna Filemon Fall un guiño a los personajes de Ibañez mezclado con otro a Dylan. Los Killer Barbies, que ellos mismos son prácticamente un tebeo, tienen un tema dedicado a Spiderman, Alaska y Dinarama grabaron en el último LP, en el FAN FATAL, una canción que se llamaba Vampirella (una vampiresa cósmica, un poco de erotismo malote)...en realidad una versión de los Vegetales, el grupo paralelo de los Canut, que también habían rendido entre sus maquetas un recuerdo a Estela Plateada, Silver Surfer, el personaje de la Marvel que va montada en una tabla de surf y recorre el espacio con su piel plateada. Los Vegetales, como Baby Horror y los Killer Barbies, tienen una estética muy en la onda de serie B: Ramones, Misfits, Cramps, habituales en usar en sus temáticas los tebeos...pero no son los únicos los punks, los rockers o los psicobillys...Flaming Lips tienen esperando a Superman, Man of Metropolis en el Illinois de Sufjan Stevens...hay más, claro, bueno, te las he grabado todas en el disco...





Y no me quiero olvidar de dos aportaciones al cancionero de tebeos catalanes: el primero Loquillo en su inencontrable (y un poco fallido, no lo vamos a negar) disco de Jazz Nueve tragos...en el que aparece un tema que se llama Torpedo, coescrito por Oscar Aibar, inspirado en la serie con guion de Enrique Sánchez Abulí y dibujada por Jordi Bernet...y claro..."Qualsevol Nit Pot Sortir El Sol" de Sisa...en la que, como tú muy bien sabes, Miqui...aparecen Tarzán, Pulgarcito, Obelix...bueno, no sé cuántos personajes de tebeo...luego, si te parece, te voy a poner una versión muy muy rica que seguro conoces...no la tuya que sería muy...demasiado, ¿No?
 


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jueves, 7 de marzo de 2013

Extraterrestre

Me he reconciliado con el cine español. Bueno, con el cine estatal, que queda mejor en esta nueva orientación que toma la columna: el fin de semana pasado estuve viendo “Extrarrestre” de Nacho Vigalondo y durante noventa minutos todo se llenó de endorfinas de placer, guiños cómplices y carcajadas. Inconmensurable el papel de Raúl Cimas en una línea continuista con el miserable Jaime Walter de Museo Coconut, como también el nunca suficientemente sobreactuado Carlos Areces. Al final, todo se resume en lo mismo: códigos cercanos, humor generacional y un cierto compromiso con la cultura pop que el cine español, más bien el público español, demanda hace tiempo. Me gusta Alex de la Iglesia reventando mis sentidos en el comienzo de "Balada triste de trompeta", me apasiona volver a la mirada de Alfredo Landa en la escena inicial de "El Crack", me llega la picardía del fuera de la ley que ha usado Paco León en "Carmina o revienta", la violencia epiléptica de "Grupo 7" con la hipnótica banda sonora de Julio de la Rosa y me sigue estremeciendo cada noticia que hay en twitter sobre el nuevo proyecto de Jaume Balagueró o de cualquier francotirador dispuesto a recoger la herencia de Paul Naschy aka Jacinto Molina. No me gusta, claro, el populismo manipulador de cada ceremonia de los Goya: agitar las joyas y rasgarse los vestidos de marca al borde de la revuelta es un guión más trillado que la penúltima historia sobre la Guerra Civil. No me gusta esa especie de moralina dialéctica basada en una superioridad intelectual cogida con alfileres; eso, por supuesto, debería dar para otra columna. Definir qué es mejor: hacer integrales o memorizar a Buero Vallejo, ¿ingeniería o arte dramático? Creo en Miguel Noguera frente a una cámara, en pleno apocalipsis, atrapado por el guión de la vida y recordándonos que todos, alguna vez, hemos creído en George A. Romero.
 
Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 7 de marzo de 2013