lunes, 20 de diciembre de 2010

Morente

Elevábamos la mirada buscando el cielo de Granada, las pendientes del Albaicín, con su tiza blanca y la violencia del color que exhalan las buganvillas nos servían de compañía; mientras, los rumores, calle abajo, decían que el ángel había muerto. Nosotros, escapando del caos ordenado de los aeropuertos, perseguíamos el fantasma de José Ignacio Lapido mientras la miel rabiosa de Morente se agriaba para siempre. Escapando del purismo para compartir electricidad con los Planetas hasta que los poetas pierden su nombre. Morente, que abre la navaja hiriente del Omega para redefinir a Lorca poseído por Leonard Cohen. Fotos de los dos, Morente y Cohen, brindando con el tinto que es como sangre para la tierra. Ese LP, grabado junto a Lagartija Nick, debería escucharse cada día, en los institutos, en las escuelas, en las colas de los bancos.

Vi a Morente en Pirineos Sur hace unos años, con esa intensidad arterial que surgía de su garganta como espuma de vida incontenible, como fuego que purifica el aguardiente de los días. Cantó “Sacerdotes”, su voz amasaba los versos: ¿Quién te escribirá canciones de amor?, como un extracto apócrifo de “El cantar de los cantares”, pagano en su particular leyenda. Las palmas y el toque mezclados como el aullido de una caverna que alarga las horas para no permitir que la noche llegara a su fin. Sus discos son como un manual de instrucciones para entender el arte de la España cósmica que se empapa de raíces para construir un presente cabizbajo: San Juan de la Cruz, Picasso o el Sr.Chinarro, todo ello bajo la alargada sombra del granadino. Mortecinas las lámparas de aceite, el aguacero de almas se acerca, protejámonos con la gasa púrpura de tu recuerdo, gracias por todo.
Columna aparecida en el Heraldo de Aragón de 16 de diciembre de 2010

jueves, 16 de diciembre de 2010

Beatitud: el vídeo

La caja de pandora

Tiemblan los cimientos de la civilización occidental ante las revelaciones de Wikileaks. Todos, asustados, buscan los mejores cadáveres dentro de su armario para darles lustre y justificar el olor a podrido. “Ya estaba así cuando llegué” es la frase recurrente en estos días. La culpa de todo la tiene el Unabomber y el que mezcló la última cepa de la viruela con la coca-cola sabor cereza y provocó el virus zombie. Nunca más habrá secretos de estado. Se trata de una controversia clásica: la protección de los secretos de estado frente a la verdad absoluta. Los expedientes clasificados, los X´s, los Z´s, el montaje de la llegada a la luna, “Alternativa 3” y las Fadas y Encantarias. Me imagino a los fanáticos de la conspiración frotándose las manos, a los que en los ochenta ya sabían que los extraterrestres vivían entre nosotros…los que defienden y defenderán siempre que Estados Unidos es el demonio y su presidente está poseído por Azrael.

La única posibilidad para que una sociedad madure, modificando de manera cualitativa sus criterios morales, una sociedad en la que la palabra libertad —con la que tantas veces nos llenamos la boca— realmente signifique algo, es eliminar por completo ese oscurantismo, dirigir el foco hacia las esquinas más oscuras y los cajones más vergonzosos. Digo sí a abrir la caja de Pandora: convocar referéndum de independencia, desarrollar el laicismo, descubrir las monstruosidades de las potencias capitalistas… así el berreo terminará, no hay nada que ocultar, somos así. El siguiente paso será pedirle a Kim Jong-il que nos deje echarle un vistazo a su diario de adolescente. Como dicen los investigadores de lo sobrenatural, con “luz y taquígrafo”. Si no estamos preparados todavía, mala suerte, hemos tenido bastante tiempo para estudiar el examen.


Columna publicada en el Heraldo de Aragón del 2 de Diciembre de 2010

Lo mejor del año en música aragonesa (I): EP´s y singles con Pablo Ferrer

Comenzamos el repaso por lo mejor que nos ha dado la música aragonesa en este 2010 en Espíritu de Margot (Comunidad Sonora, Aragón Radio): la primera parada en los singles/EP´s y después de una serie de votos y aportaciones de gente aliada y conocedora de la música en la región la lista queda así:

1. Ignatius EP de Copiloto (escuchamos Salvar el día)
2. Panorama EP de Slogan (escuchamos Lima)
3. Berlusconi EP de De Vito (escuchamos Radio Räro)
4. Rockandroll Kabaret de Dadá (escuchamos Baile Zombi)
5. Volver a empezar de Wasabi (escuchamos Al abrazo del mar)

Destacamos también: Cállate EP de Hola Hola Hermanita, La casa en llamas/Monegros de El Hombre Lento/El Luto del Rey Cuervo, el disco de Insolenzia, la demo del Brindador...

Y como padrino el periodista Pablo Ferrer que nos da sus pautas particulares del presente y el futuro de la música aragonesa.

Para descargar aquí

domingo, 5 de diciembre de 2010

Dos ojos y unas gafas de pasta (Las Crónicas de ZarAGOTA v4.0) (Revista EN Portada número 10)


La segunda semana de Enero nos trajo a Zaragoza la actuación de Dominique A en el Café Hispano. En la recuperada y atestada sala zaragozana el bardo francés, acompañado de una banda muy resolutiva, defendió los temas incluidos en su último LP, La Musique. Dominique A ahonda en la agresividad interpretativa de Jacques Brel para, desde su hieratismo formal (y casi facial), acercarse a la intensidad ruidista de compatriotas como Experience. Música compleja, saturada de electricidad sensible, perlada de detalles que involucionan en un loop emocional hasta convertirse en alimento para las partes más animales del ánima. Una constante contradicción, que borbotea en temas como Pour la peau, Le courage del oisseaux, L´horizon y En secret. Dominique A tuvo tiempo para acercarse a su disco, en canciones como Inmortels o Hasta que el cuerpo aguante, con su estribillo en español (idioma con el que perezosamente pero de manera muy eficaz se comunicaba con el público aragonés entre tema y tema) en un repertorio eficaz y saciante para sus seguidores. Lo mejor, sus acercamientos hacia sonoridades más mediterráneas, como un Moustaki pasado de distorsión o el aguardiente de la garganta cuando leía en el libro de estilo de Tom Waits. El concierto, con producción de La Lata de Bombillas y apoyo promocional del nuevo equipo del Café Hispano, con Olivier Villain como cabeza visible, fue un éxito rotundo, animando la lánguida escena internacional en la capital del Ebro y sirviendo, espero, como brecha para el derrumbe del inmovilismo que afecta al público zaragozano en los últimos tiempos.
Sólo una semana más tarde me acerqué al Teatro Principal, al estreno de Luces de Bohemia, con un sobresaliente montaje del Teatro del Temple. A la impresionante actuación de Ricardo Joven en el papel de Max Estrella no desmerece en absoluto Pedro Rebollo como Don Latino de Hispalis, en un registro complejo que sostiene la obra, permitiéndole un salto cualitativo que se complementa con una multiplicidad de personajes muy bien planificada, que nos permite, mediante la ramificación de muestras de la sociedad, ahondar en la miseria, el humor y lo desquiciado. Una escenografía sobria de cascabeles y esquemáticos arquetipos de duermevelas peligrosas y auroras sin esperanza. Luces de Bohemia actualizada en su clasicismo, contemporánea por la realidad del esperpento que alimenta simultáneamente las más altas esferas y las más cochambrosas cloacas españolas. Uno, al salir del teatro, inconscientemente sonriente, no puede por menos que sentirse satisfecho. El fin de semana comenzó el viernes con una excelente muestra de flamenco contemporáneo puesto que Alejandro Monserrat volvía a los escenarios zaragozanos para presentar su nuevo disco, el directo grabado en la barcelonesa Luz de Gas, y para ello elegía el Centro Cultural del Oliver. Allí, en una sala íntima, de un sonido elegante y rodeado de seguidores, fueron desgranando, como olas chocándose contra la piedra, temas de ayer, de hoy. La guitarra de Alejandro Monserrat se desliza sobre las areniscas del aire como un heraldo perfectamente afinado, con la belleza de lo contenido que sólo se desboca al ritmo de la emoción creciente. La maestría de lo clásico se mezcla sin miedo con el drobo, con el laúd, con el juicioso descaro contemporáneo de Nacho Estévez “el niño”, fiel escudero, preciso en el sostén, sin amagos, sólido como el fuego que incendia el escenario cada vez que Carlota Benedí baila, en un espectáculo que hace brotar buganvillas en lo yermo del barrio. Las percusiones de Fletes jalonan el camino, marcan un nuevo ritmo en el corazón del oyente, son huellas sobre la tierra, marcas en la piel, hermanas eléctricas del bajo de Toño, latido en las venas del cante, en la ebriedad de la voz reventada de miel y sangre. Y Alejandro Monserrat, discreto, maestro, enhebra sus cuerdas con el violín de Noelia, como dos llamas que crecen, como un aviso a navegantes, como un mercurio enfebrecido que sostiene nuestras manos mientras me lees la buenaventura de los días. Hermoso como una tarde que se apaga prometiendo una noche de vino y cama, como una aurora fresca que alivia las penas de las horas pasadas. Al día siguiente, el sábado 23 de Enero, la cita ineludible era en la Campana de los Perdidos. La razón: el recital poético y musical a cargo de Juan Luis Saldaña, Enrique Cebrián y Luis Cebrián. La poesía vive un momento álgido entre las artes de la ciudad y su frescura y potencia tiene mucho que ver por la naturalidad con la que se mezcla con el pop, dando lugar a instantes mágicos como el que pude contemplar sobre el las tablas del coqueto garito del Casco Viejo. Canciones pop a cargo de Lousiana, el periodista y escritor Juan Luis Saldaña cargado de ironía y amor por la vida, Enrique Cebrián, escritor de lo cotidiano, capaz de estremecer al público con la sobriedad del día a día. Como invitados el poeta Christian Peribáñez, también Pablo Saldaña, después una mezcolanza de canciones a cargo de la banda montada por Luis Cebrián para la ocasión, con miembros de Nubosidad Variable, Experimentos in da notte o Louisiana, desde versiones de Vetusta Morla o Raphael a viejos clásicos del pop aragonés de los noventa, como Órbita de Nubosidad Variable o Cass de los Mas Birras.
La última semana de Enero tuve la ocasión de conocer y entrevistar a Manel Loureiro, el escritor gallego llegaba a Zaragoza para presentar la segunda parte de su epopeya zombie, Los días oscuros. Después de contactar con Lorena Gonzalvo, de la empresa de comunicación Yolanda Gil, conocimos algo más del autor de Apocalipsis Z y de la actualidad de la literatura de terror en España, un género que por fin emerge de las catacumbas para colocarse entre los más vendidos de las librerías. Días Oscuros es un libro muy bien escrito, que describe el desolado panorama de una España asolada por un virus que hace levantarse a los cadáveres, convirtiéndose en depredadotes del resto de la población humana. El mérito del libro es mostrarnos una estampa futurista de la evolución de una sociedad sometida a una catástrofe de primer orden y cómo las normas, la moral y el orden se metamorfosea en momentos tan complejos.
Con Dominique A habíamos tenido una buena ración de música de calidad internacional en Zaragoza, ración que se convirtió casi en alimento mensual con la visita de la banda nórdica The Raveonettes el 4 de Febrero a la Sala Oasis. Allí, en un escenario con solera y repleto de público (una labor loable y arriesgada la que están realizando desde hace años desde Antípodas Producciones, jugándosela con una serie de bandas me alto potencial artístico frente al difícil público zaragozano) una enérgica luz blanca lo cubría todo, reventado de electricidad y actitud los oídos de los fans congregados allí. Si el batería de la banda toca de pie ya es buena señal, si la actitud de Sune Rose Wagner como vocalista te hace desear montar una banda de rock es la señal definitiva. The Raveonettes mezclan todos los ingredientes y especias que hacen de la música el estadio previo a los sueños, masacran tu corazón con guitarrazos, hacen que tu cuerpo parpadee y son capaces de convertir el ruido que reverbera de los amplificadores en la razón por la que uno vive. Me gustaron los Raveonettes, mucho...me hicieron bailar, traté de acoplar mis miserias a su ritmo privado, recordé por qué me había metido en el negocio.
La zaragozana Lata de Bombillas acogió, dentro de su ecléctica programación, que abandera lo mejor del pop, el rock y el folk de la escena más independiente mundial, tres conciertos de algunas de las mejores bandas aragonesas: el 30 de Enero fueron los Louisiana en acústico, Luis Cebrián (voz y guitarra solista), Ana Muñoz (voz, guitarra y xilófono) y Richi Fandangos (programaciones, melódica y sintetizadores), realizaron un recorrido por los temas que integrarán su próximo EP, producido por Rafa Domínguez, con la incorporación de algunas versiones de su proyecto paralelo Louisiana covers. Los Vibrants el sábado 6 de Febrero, tenían un público muy variado, rockers, punks, modernas, mods y fans del bugalú se apelotonaban frente al escenario iluminado bajo las bombillas, donde un Chiquito de la Calzada en cartoné sostenía la portada del segundo LP de los zaragozanos, Dance with the Vibrants. Escrupulosos en el vestir, traje, corbata, zapatos perfectamente lustrosos, Sergio Joven (voz y guitarra), Manuel Viñuendas (guitarra y presentaciones) y Enrique Moreno (batería) acompañados de su nueva incorpación al bajo suben y comienzan a descargar su habitual batería de versiones, instrumentales y temas propios. Un concierto de esos en los que no paras de bailar. El 13 de Enero el turno fue para Copiloto. Tras dos estupendos discos con Grabaciones en el Mar, la excusa para este concierto era presentar los temas de su nuevo EP, el vinilo Ignatius EP pero problemas de logística hicieron que el concierto se convirtiera en un simple festival de canciones pop construidas a base de buen gusto eléctrico y acertadas melodías vocales.Almazán acompañado de manera sobresaliente por sus escuderos: Jorge Slogan en bajo, ukelele, armónica y coros, Javier Tafalla en guitarra solista y coros y Javi Polo en batería y percusiones, abrió el abanico de composiciones para entregarnos un festival donde sobrevuelan La Habitación Roja, Eels, Dylan o los Beatles sin ningún tipo de complejo. Magnífica la coreable Marta y los Escaparates, la agresividad contenida de La conjura de los necios, la revisión del tema de Australian Blonde incluido en su primer LP Defensa del artista que no existe, delicadamente cotidiana Gracias, Suficiente o el descaro generacional de Chicos en pie de guerra. Hubo tiempo para recordar Copiloto o Yo no quiero a nadie, para tocar los dos temas nuevos Salvar el día y Tú vales mucho. Un público entregado, con muchos músicos y amigos, tanto de la vertiente oscense y cosmopolita, como Pecker o Domador, como de la modernidad zaragozana, Santi Rex, Tachenko, Borja Huracán Ramírez o Antílope Volador, todos degustando la frescura incontestable de una banda en plenitud de facultades, tanto interpretativas como compositivas.
Salir entre semana siempre es apetitoso, sobre todo para ver conciertos, el miércoles 17 de Febrero, El Fantasma Producciones fue la productora que, junto a los coordinadores del Café Hispano, trajo de nuevo a los escenarios zaragozanos a Dent May. Teloneado por Silvia Sola en acústico, Dent May, acompañado por un ukelele y un compañero en los coros y percusiones, mostró un repertorio extraño y minimalista basado en el instrumento hawaiano. El jueves 25, en el Pulp, la sala que ha retomado la actividad pop del desaparecido Groenlandia pudimos disfrutar de la actuación de Guisante. Rafa Domínguez, acompañado de Liborio Picore en el bajo y Alfonso Tachenko en las percusiones, adelantó temas de su próximo disco, Envasado en hechos reales, un compendio de pop intelectual y rock de alta elaboración. No faltaron clásicos del repertorio como Chimos o Circo circular en un concierto que vuelve a consagrar a Rafa Domínguez como adalid de la intensidad emocional en la música aragonesa.
Una ciudad, una región, en plena efervescencia creativa, que promete emociones fuertes, propuestas arriesgadas y pasión para las próximas semanas. En Portada estará allí para documentarlo todo y transmitírselo a los lectores.

Crónicas de ZarAGOTA (versión 4.0): No diga luz en los saraos culturales de Aragón, diga Patricia Imaz (Revista EN PORTADA número 11)


La actividad cultural no se detiene nunca en Aragón. Eso es un hecho. Revisando la agenda de estas últimas semanas, desde la última entrega de estas Crónicas de ZarAGOTA, los acontecimientos se han sucedido, a unos se puede acudir, otros se quedan en el papel, rodeados de un círculo negro, olvidados para siempre. El día 5 de Marzo estas crónicas se trasladaron a Huesca, concretamente a la librería Anónima, donde la locutora de radio Beatriz Pitarch presentaba su primer libro, “El Chador Azul”, en la capital altoaragonesa. Acompañada de un servidor y del músico y poeta Antonio Romeo, del grupo Domador, Beatriz desgranó una serie de anécdotas sobre el viaje a Persia que inspiró el manuscrito. Además de insignes próceres de la cultura oscense, como Luis Lles, Pecker o el resto de Domador, también estuvieron en la presentación amigos músicos y periodistas de la escritora que habían decidido acompañarla desde Zaragoza: Antílope, cantante del grupo Volador, la presentadora de Clic! Patricia Imaz o el músico y humorista Luis Cebrián.
La semana siguiente estaba marcada en el calendario como la vuelta de Gabriel Sopeña a los escenarios zaragozanos: el sábado 13 de Marzo y dentro de la programación de la Ibercaja, el poeta y compositor aparecía, guitarra acústica en mano, para comenzar con un tema de una de sus primeras bandas, Otro lugar bajo el sol de El Frente. El coqueto escenario del salón de la Ibercaja estaba rebosante de público y tras el primer tema, se fueron sucediendo temas clásicos, de Mas Birras, poemas de Gil de Biedma, novedades de las que integrarán su próximo disco solista, “Desnudo” y incluso alguna de las canciones inéditas compuestas junto a Mauricio Aznar unos meses antes de su muerte. Veinte años después de ser compuestas las canciones siguen emocionando a roqueros, intelectuales y artistas. Sopeña se dejó acompañar por una estupenda banda en la que destacaban Jorge Reverendo a la guitarra solista, Fletes a la percusión y batería o Guillermo Mata en el bajo. El final, como no podía ser de otra manera, con dos clásicos, las dos grandes melodías incrustadas en el imaginario colectivo aragonés, “Cass” y la más mágica de las tonadas, “Apuesta por el rock and roll”. Un broche perfecto para una noche que tanto Sopeña como su público nos merecíamos.
Llegábamos al ecuador del mes de Marzo con mucha actividad musical y literaria, el jueves 18 de Marzo el líder de Lagartija Nick, Antonio Arias, presentaba su primer disco en solitario en el Café Hispano acompañado por la banda aragonesa El Hombre Lento, en un concierto punzante y lleno de energía. Al día siguiente la editorial Comuniter, dentro de su línea de nueva narrativa Voces de Margot, presentaba el libro “La herida es el comienzo”, la primera novela del artista multidisciplinar Miguel Ángel Ortiz Albero. Esa tarde, en el Fórum de la FNAC de Zaragoza, al autor lo acompañó el novelista Miguel Serrano y la editora Jessica Aliaga Lavrijsen, que además estrenaba en exclusiva un corto realizado a partir de fotografías analógicas inspirado en el libro.
Cuando uno se queda en Zaragoza un sábado por la noche no le queda más que buscar en la agenda y elegir, así que el menú fue el siguiente: Pecker en el Hispano, una celebración del groove, acompañado de una banda muy engrasada y revisando sus tres discos con muchísima clase. Entre el público había gente de la escena oscense como Rubén Moreno, responsable del blog Capitán Lillo, Copiloto o Rai Bambó, además de músicos zaragozanos como Santi Rex, Antílope Volador, Gonzalo de la Figuera, Pedro Andreu, Fernando Frisa o las periodistas Patricia Imaz y Beatriz Pitarch, el pintor Enrique Larroy y el fotógrafo Gustaff Choos. En el último tema antes del bis subió como invitado Ángel Petisme. También como espectador, el músico y dandy Miqui Puig, que unas horas más tarde haría bailar a los más noctámbulos habitantes de la ciudad con una espléndida sesión frente a los platos del Jarvis. Si uno no baila con Pecker tiene que estar muerto. Y eso que vi algunos zombies (con perdón) entre el público tratando de seguir el ritmo.
Dos nuevos actos literarios captaron mi atención la última semana del mes: el martes 23 se presentaban dos nuevas plaquettes de la colección de poesía Resurrección. La cita era en el Fórum de la FNAC, los autores Carmen Ruiz Fleta y Christian Peribáñez, los libros “Mapas y disfraces” y “Cuando éramos reptil”, los presentadores, el periodista Mariano García, el escritor Juan Luis Saldaña y el editor Manuel Baile. Entre el público había diseñadores como Víctor Montalbán y periodistas como Juan Domínguez Lasierra o Chema Morais. El jueves en la Lata de Bombillas Miguel Ángel Ortiz Albero realizaba un recital en el que las palabras del autor de “La Herida es el comienzo” se mezclaban con la interpretación subjetiva de las partituras inspiradas en la zaragozana banda Kyoto. Una fiesta de presentación en la que no faltaron músicos como Santi Rex, escritores como Miguel Serrano, Alfredo Saldaña o Ángel Sobreviela, además de la editora Jessica Aliaga Lavrijsen y el responsable de Comuniter Manuel Baile.
El mes de Abril trajo a Zaragoza la exposición “Vida y Muerte son Lesbianas”, de Luis Díez, que se inauguró en el Centro de Historia de la capital aragonesa. Una obra mural efímera, hermosísima, de blancos y negros fundidos en el gris de la existencia. Luis Díez es la cabeza visible de una nueva generación que se niega a encerrarse dentro de las limitadas fronteras de la región, que mira hacia fuera, sabiendo que es la única manera de crecer cualitativamente en el mundo del arte. En la pintura Leto y Javi Joven, en la fotografía Gustaff Choos -que además documentó todo el proceso de creación a través de maratonianas sesiones fotográficas- o Jorge Fuembuena, y en la música Óscar Vicente, cantante de Volador y Javi Bronski, músico en Sheriff. También estuvieron en la inauguración el galerista Rebollo, las periodistas Patricia Imaz y Geraldine Hill o SusanQ (de la web www.bunburyclub.com).
A la semana siguiente Crónicas de ZarAGOTA realizó un seguimiento al músico Luis Cebrián a lo largo de su gira de tres días y seis conciertos con intención de realizar una crónica de su actividad que resumiremos en unas líneas: el jueves 15 de Abril en la sala El Sol se produjo el debut de Cretino, el nuevo proyecto solista de Luis Cebrián junto a Pablo Malatesta de De Vito. Esa misma noche Luis Cebrián ejercía de guitarra y director musical en Tunguska Experience, un combo de improvisación electrónica y poética junto a EdSullivan en cajas de ritmo y sintetizadores y Richi Fandangos en melódica y teclados. Entre el público estaban dos de los miembros originales de la mítica banda Nubosidad Variable, el batería Dani Cebollada, ahora en Louisiana y el guitarra solista Javier Tafalla que en la actualidad ejerce de solista en Copiloto, además de intelectuales como Diego Inspirado y Josema Fanzine (fundador de una de las revistas contraculturales más importantes de la primera década del siglo, Confesiones de Margot), también las hermanas Ana y Marian Lacarta, coordinadoras del festival La Noche sin Techo, que se realiza todos los veranos en la zaragozana localidad de Ateca. El viernes Luis Cebrián volvía a realizar un doblete, esta vez en el marco de la Noche Blanca de los Libros en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. El ciclo, coordinado por David Mayor, incluía una serie de recitales y actuaciones musicales relacionadas con la literatura y el último día, después de algunas de las primeras espadas de la modernidad nacional y la actuación de El Hombre Lento y Silvia Sola, le tocaba el turno a las penúltimas olas de las letras aragonesas (por delante del micrófono desfilaron, entre otros, Juan Marqués, Nacho Escuín o Brenda Ascoz) y Experimentos in da notte y Louisiana. Luis Cebrián, eficiente en la guitarra y moderado en la performance, volvió a demostrar que es un artista de peso. Entre el público el pintor Enrique Larroy, la crítico de arte Chus Tudelilla, el fotógrafo Gustaff Choos y el escritor Manuel Vilas. Al día siguiente CdZ dirigía sus pasos hacia Ateca, donde se celebraba un espikercorner de primavera con un tema tan atractivo como “Literatura y humor”. Previamente, unas semanas antes, el comunicador y escritor Juan Luis Saldaña había realizado un taller con la misma temática en la localidad que sirvió como base para las lecturas que jalonaron la actuación de David Liquen y Luis Cebrián. Y como no podía ser de otro modo, por la noche y en el pub La Piedra, Luis Cebrián en solitario (aunque acompañado en un par de temas por el realizador Sergio Duce, cuyo videomicropoema “Alaskas”, acababa de recibir una mención del jurado en el festival Cosmopoética de Córdoba) dio un concierto plagado de versiones y temas propios.
La presentación del libro “Toponimia nimia” en el Teatro Principal de Zaragoza el miércoles 21 de Abril atrajo a una cantidad enorme de público, deseo de conocer más de los entresijos que han rodeado a la traslación de la exitosa sección en el programa de Radio Zaragoza, “A vivir Aragón” a papel. Editado por Eclipsados y escrito al alimón por el presentador del programa Miguel Mena y sus colaboradores Mikel Alcázar, Eva Hinojosa y el Quesero de Trasmoz. Los cuatro estaban en la mesa situada en el hall del teatro, junto al editor Nacho Escuín y el presentador, Félix Romeo. Entre la gente que acudió al divertidísimo estreno y al posterior vino español en la cafetería del edifico se pudo ver a escritores como Aloma Rodríguez, Almudena Vidorreta, Ismael Grasa, David Mayor o Daniel Gascón, periodistas como Federico Contín y artistas como Lina Vila. Por la noche la fiesta siguió, con Miguel Mena pinchadiscos en la Casa Magnética, donde el antiguo presentador del mítico programa “Parafernalia” deslumbró a propios y extraños a través de una estupenda selección de temas sólo en formato de vinilo. Para la parte nocturna se incorporaron otros invitados de renombre, como la escritora Cristina Grande, el pintor José Ramón Magallón o la “parejaquenosepierdeningúnsarao”: la periodista Patricia Imaz y el músico de Volador Óscar Vicente. Al día siguiente era víspera de festivo, 22 de Abril, y la ciudad de Zaragoza hervía en propuestas, CdZ se decidió por la Ley Seca y el debut como productora de conciertos de la gente de Gustaff Room Lives. El primer artista que pasa por sus manos es el talentoso Eduardo Zubiaur, líder de la mítica banda El Polaco, que presentaba sus nuevos temas en su más reciente encarnación como AER. Efluvios rumberos para un narrador ecléctico de las miserias y las luces de la humanidad. Acudieron muchos fans de El Polaco, entre otros, López Pérez pinchadiscos (uno de sus seguidores más fervorosos), el fotógrafo Carlos Mata, la periodista Aitana Muñoz (que no se suele dejar ver mucho por este tipo de acontecimientos y es una pena, porque está cada día más guapa), el pintor Luis Díez, músicos como Daniel Cebollada, Richi Fandangos o Juan Luis Saldaña, también Jaime Lasaosa, Pablo Malatesta o Santi Rex...y claro que sí, Antílope Volador y Patricia Imaz.
Al día siguiente el Día del Libro llenó el Paseo Independencia de editoriales y gente animosa dispuesta a comprar un libro que uno nunca sabe si se leerá, pero bueno, ahí está. Eclipsados con su premiado “Noches en Tránsito”, la gente de Tropo con Óscar Sipán a la cabeza y sus ediciones preciosistas que cada vez tienen más adeptos en el mercado nacional, Olifante con Reyes Guillén y David, el realizador de Panda de Tolos, viendo como la primera plaquette de Antón Castro se convertía en un éxito de ventas o la gente de Comuniter poniendo por primera vez a la venta “Hasta agotar existencias”, el primer libro de relatos de Juan Luis Saldaña. El domingo se celebraba en la zaragozana localidad de Remolinos el primer festival Poecosmética auspiciado por David Giménez, responsable de los Libros del Imperdible, con la presencia de Ana Lacarta y Carmen Ruiz Fleta y las proyecciones de Jessica Aliaga Lavrijsen y Sergio Duce. Una iniciativa a seguir que esperamos se prolongue en el tiempo con más ediciones.
El comienzo del mes de Mayo estuvo dominado por la II Muestra de Pop y Rock y otros rollos y que además de una maratón de incluía una programación paralela dedicada a la literatura, coordinada por el escritor Juan Luis Saldaña, actividades variadas, la más destacada “La presentación de libros más larga del mundo” y en la que se presentó el número anterior de esta revista, con la presencia de nuestras colaboradoras Marian Rebolledo y Pilar Bellé. El domingo hubo un interesantísimo recital de poesía en la Campana de los Perdidos, con una nueva hornada de rapsodas nacidos en el año 78 y que fue inmortalizada por Gustaff Choos (que, claro, junto a Patricia Imaz, estuvo presente entre el público): Enrique Cebrián, Víctor Guiu, Juan Luis Saldaña, Carmen Ruiz y Ana Muñoz.
De la presentación del libro del BV80 y del recital de Manuel Vilas y Javier Calvo en el Páramo les hablo otro día, que me estoy pasando con el número de caracteres y no sé por dónde voy a cortar...
Nos vemos en las calles, yo soy el de la barba y las gafas de pasta, vestido de negro, con ganas de dejarse invitar a un gintónic.

Crónicas de ZarAGOTA: El comienzo del verano (En Portada número 12)


La Casa del Loco fue la primera parada de esta nueva entrega de las Crónicas de ZarAGOTA. Mister Hyde continuaba su racha triunfal en los escenarios aragoneses después de telonear a, entre otros, The Raveonettes o Zoe, con un set breve pero intenso en el que repasaron temas de su último EP, Fantasmas, y algunas novedades que aparecerán incluidas en su próxima grabación. Una banda cada vez más coherente en sus propuestas que esperemos que puedan dar el salto cualitativo que su intensidad exige.
Las últimas semanas antes del verano son siempre propicias para la presentación de libros, el jueves 27 de mayo coincidieron dos propuestas muy distintas en Zaragoza. En la sala polivalente de la Biblioteca de Aragón, el cubano afincado en Zaragoza Dolan Mor desplegaba sus mejores artes poéticas acompañado de Jesús Jiménez para acercarnos a su nuevo libro, Un idiota entre las hierbas, con abundante representación de maestros de la lírica aragonesa, como Manuel Forega o Nacho Tajahuerce, además de la responsable de la editorial Olifante, Trinidad Ruiz Marcellán. En la librería Portadores de Sueños, Jóvenes y guapos, de Aloma Rodríguez, publicado por Xordica Editorial. Jalonando a la autora, sus presentadores: Maribel Ruiz y el director de cine Miguel Ángel Lamata (sumergido en la distribución cinematográfica internacional de su último largo, Tensión sexual no resuelta). Ironía, buen humor y muchos amigos: Pepe Melero, el líder de los Modos, Fernando Navarro, Félix Romeo, Eva Puyó, el fotógrafo David Barreiros o el editor David Giménez. Dos generaciones distintas, dos estilos completamente diferentes, una muestra de la buena salud de la literatura aragonesa.
El primer sábado de junio pudimos disfrutar en el Café Hispano del concierto de Electronik Boy y Lemonfly. Tecnopop independiente en la fiesta de cumpleaños de Santi Rex, el vocalista de Niños del Brasil. Entre el público, el músico Eduardo Mecanismo, el escritor Valtueña o el dj López Pérez Pinchadiscos. No faltaron tampoco los compañeros de Santi Rex, los otros dos miembros fundadores de Niños del Brasil, Antonio Estación y Nacho Serrano. La celebración continuó en la Estación del Silencio hasta la madrugada, donde aparecieron más elementos de la farándula aragonesa como el cantante de Volador, Antílope, acompañado de la banda abulense Los Pedales, que habían hecho doblete en los escenarios aragoneses ese fin de semana.
Ha habido iniciativas como las que pudimos ver el martes 8 de junio en el Páramo. Se presentaba el segundo libro de la colección de textos teatrales Teatrola auspiciada por la editorial Los Libros del Imperdible, de David Giménez. Después de la primera entrega, Nos vamos de este mundo, de Grassa Toro, el turno era para José Luis Esteban y su De parte de Marte. José Luis Esteban, también conocido como J., es miembro del Teatro del Temple y uno de los más reconocidos rapsodas de la región. Como maestro de ceremonias, el actor y humorista Jaime Ocaña, y entre el público que disfrutó de la actuación de El Hombre Lento se encontraban Luis Felipe Alegre, Grassa Toro, Aloma Rodríguez y distintos representantes de la cultura aragonesa.
Unas semanas perdidas por compromisos y exámenes hicieron que el que firma volviera con más ganas a los garitos y escenarios zaragozanos a finales de junio. El viernes 25, una sesión exquisita de las Postdata dj´s en la Terraza Le Pastis. Allí, los habituales: Manolo de los Vibrants, la artista Helena Santolalla o el pintor Yann Leto (responsable de la programación) capeaban lo mejor que podían el estío junto al río Ebro. Manolo, cantante de los Vibrants, me contó su experiencia tocando junto al mítico cantante de los Bravos, Mike Kennedy, mientras intercambiábamos anécdotas sobre los años dorados de la música yeyé española. No podía ser más oportuno, puesto que la semana siguiente pudimos disfrutar de otra sesión memorable de Miguel Mena en la Casa Magnética, dedicada en exclusiva a los singles y EP´s de los sesenta españoles. El locutor nos deleitó con un fondo de armario espectacular que, a pesar de ser miércoles, hizo bailar a la nutrida concurrencia (entre los que no faltaron Luis Alegre, Pepe Melero, David Giménez o Daniel Gascón) hasta altas horas de la madruga. No diga hits, diga Miguel Mena.
La primera semana de julio estaba ineludiblemente unida al segundo aniversario de la muerte de Sergio Algora. El genial escritor y compositor zaragozano se marchó el 9 de julio del 2008 y su huella imborrable sigue impregnando los corazones de todos aquellos que lo conocieron. El jueves el programa era doble. Primero en el Forum de la FNAC con la actuación en acústico del oscense Pecker, que presentaba su nuevo disco, Grandes éxitos de un hombre invisible. Mucho público para un set sobresaliente en el que Pecker navegó por las aguas de la desnudez, mostrando el esqueleto más íntimo de sus temas, descubriéndose como un compositor original, un extraordinario amanuense de canciones. Amigos, músicos y periodistas, como la locutora de 40 Principales Patricia Imaz, Santi Rex o el fotógrafo José Vizcaíno, no quisieron perderse una cita tan especial. Posteriormente, en el escenario de Ranillas, en el antiguo recinto de la Expo, La Lata de Bombillas había organizado un minifestival ecléctico con un cartel en el que destacaba la presencia de la banda brasileña Os Mutantes. Tropicalismo en estado puro, después de muchas horas de pop. No faltaron los clásicos: "El Justiciero" o "Baby", en un combo mítico de auténticos fundadores de la psicodelia. Enrique Moreno, batería de los Vibrants y la Costa Brava, Jorge Puyuelo, programador del Jarvis (que durante las siguientes semanas ofrecería en su local sesiones de Mani, bajista de Stone Roses, o de Miqui Puig), Mariángeles Cuartero y toda la trouppe de la Caja de los Hilos, auténtico baluarte de la música a finales de los noventa y comienzos de la pasada década en Zaragoza, Beatriz Pitarch o José Ramón Tenas no quisieron perderse un acontecimiento que se puede clasificar como único.
Partimos hacia Benidorm, hacia el Low Cost Festival. Dos jornadas cargadas de excelente pop independiente nacional y grandes estrellas internacionales: el viernes, Love of Lesbian demostrando que son la revelación de la música española, llenando el aforo principal, la plaza de toros de la localidad, al ritmo de los temas de su disco 1999; nos escapamos después a otro de los escenarios, donde Los Planetas ofrecieron uno de los mejores conciertos que les he visto en años. A pesar de la experimentación flamenca fusionada con la psicodelia, nos recordaron por qué han sido parte de nuestra vida tanto tiempo. Corriendo de nuevo hacia el otro escenario para ver el final de los Editors y parte del concierto de The Raveonettes. Después de haber visto a la banda sueca en la sala Oasis preferimos descansar puesto que la segunda jornada se antojaba muy exigente. Más poder pop desde Granada con Lori Meyers, el lujo de purpurina y decadencia de Placebo y las esencias de fiesta eterna de los belgas Vive La Fête nos hicieron recordar por qué nos sigue gustando la música. Un festival muy bien organizado, con un cartel equilibrado y en un enclave curioso y afable con los treintañeros largos que ya no tenemos el cuerpo ni el alma preparados para campings y largas distancias entre los amplificadores y la cama.
Crónicas de ZarAGOTA tampoco quiso perderse este año el Festival Internacional de Poesía de Veruela. En la comarca del Moncayo, Trinidad Ruiz Marcellán lleva casi una década juntando a poetas y músicos en una celebración de la lírica. Desde Litago a Tarazona pasando por el escenario principal del Monasterio de Veruela, un año más los dos días fueron una fiesta. El primero con la actuación de China Chana y Gabriel Sopeña (y los Experimentos in da notte...) y el segundo con la presencia de escritores como Félix Romeo, Nacho Escuín, Elena Medel, Manuel Forega, Daniel Gascón o Ángel Guinda rindiendo homenaje junto a músicos de la talla de Louisiana, Javier Ruibal o Amaral a la figura del cantautor y político José Antonio Labordeta.
Muchos más festivales pasaron frente a las ventanillas de nuestros vehículos: Pirineos Sur, Castillo de Aínsa o Luna Lunera...es parte de la esencia de este estío aragonés. Recuperando fuerzas, con la mente fresca, el comienzo del curso académico trae siempre cosas interesantes y se las contaré, por supuesto, en la próxima entrega de las Crónicas de ZarAGOTA. Nos vemos.
Crónicas de ZarAGOTA aparece en la Revista EN PORTADA número 12