Cuando un LP que se abre con una joya como Mystic Monkey (saliva de Tina Turner cantando canciones de la Credence Clearwater Revival, tú sabes de lo que te estoy hablando, ¿verdad?) sabes que estás ante algo serio. Una voz superdotada que se eleva sobre las acústicas épicas de The Man with the Electric Flag, llevando el sonido americano a las orillas del Ebro, los jinetes fantasmas han traído la tormenta. Whisky Galore tiene el sabor del vodevil de los hermanos Davies, con una voz masculina aclimatada a los estándares del indie y Milky Day da el contrapunto de folk perezoso para un LP que maneja referencias de distintas barajas anglosajonas con mucho gusto. Producción exquisita en manos, como no podía ser de otra manera, del gran Rafa Domínguez (cocinero supremo de esta tierra), porque llegas a Brainless y parece que estamos de vuelta al powerpop luminoso de los noventa o aparcas para encenderte un pitillo junto al motel que hay en la orilla del pantano y escuchas en la radio The Cigarrette Song. Y llegará la lluvia de Persons y tendrá tus ojos, una guitarra y las percusiones sobre ella, mientras los coros cubren de melancolía la habitación. El manual pasa de página y la electricidad punzante de Thinner than water nos trae un poco de la maldad lúbrica de los Sonics, perfecto para una noche en el Gruta 77, Sing a long es la parte bucólica que guardamos en el imaginario los que imaginamos Frisco como una fiesta. Nos levantamos de la hierba y la armónica de Frankie Losa nos remite a los años en el que el altcountry reinaba en la tierra de los dinosaurios con I don´t see anything. Un poco de elegancia, monedas lanzadas sobre el piano, Happy numbers en la rifa de la vida, más caverna en Yellow Moon, la voz de Patricia Destoky abrasa como el cuatro rosas en ayunas, Talking to the rain tiene un punto mesiánico y el cierre de nana con Bliss para redondear un disco sobresaliente. Instrumentistas calientes, abanico abierto, voces contundentes adaptados a todos los registros. Un servidor, contrario generalmente a las bandas que usan el inglés como vehículo para las canciones, solo puede rendirse ante la evidencia: si las cosas se hacen tan bien como lo hacen los Patinettes nos queda poco más que quitarnos el sombrero y gritar alto que este es uno de los mejores discos aragoneses del último lustro.
miércoles, 6 de julio de 2011
martes, 5 de julio de 2011
Máquina fósil de Gabriel Sopeña (Papeles de Trasmoz, Olifante 2011)
Una vuelta magnífica la del músico y profesor Gabriel Sopeña a las lides poéticas. Después de unos años entregado al rockandroll y la práctica docente, Sopeña es una de las voces que hemos de agradecer a los hados (y a la editorial Olifante) que nos hayan sido devueltas. Máquina fósil, la última entrega de Gabriel Sopeña es un libro magnífico, denso como los alcoholes que se degustan despacio, de una semántica exigente y regusto clásico. Sopeña maneja en la literatura tantos registros como en la música: el amor, los viajes, la mitología absoluta...cazador de vellocinos mientras canta a Leonard Cohen, delineante de mapas imposibles plenos de ternura pero también de desarraigo. Buceador en el sexo infinito de la madre naturaleza, hermoso animador del paganismo a la orilla del Canal Imperial de Aragón. Sopeña teje los recuerdos entre el aroma incipiente que trae la madera aromática, oriente entre sus manos, rebuscando en busca de los tesoros de la antigüedad para ofrecérnoslos totalmente remozados en una explosión de pulcra poesía contemporánea.
La miel de lo visible de Miguel Ángel Longás (Papeles de Trasmoz, Olifante,2011)

El nuevo libro de Miguel Ángel Longás, La miel de lo visible, sorprende, sorprende mucho. No por su planteamiento, puesto que parte de la ruptura amorosa como alimento para los versos, si no por las referencias utilizadas por el poeta en la construcción de los poemas: desde la pulcritud formal que siempre ha caracterizado al escritor ejeano (recordemos el preciosista El suelo por la nubes que editó Eclipsados hace unos años) se introducen, como fragmentos de postmodernidad esquiva, bandas de rock de distinto pelaje (Whitesnake, Jaime Urrutia), reflexiones sobre el amor en la época digital (un encuentro auspiciado por meeting.com) mientras el fermento de lo agridulce construye un poemario delicado, reflexivo, donde Miguel Ángel Longas controla su erudición buscando un discurso más personal, un breve apunte autobiográfico donde el lector termina encontrando la complicidad sensible que busca.
¡Oh Janis, mi dulce y sucia Janis! de Patxi Irurzun (Editorial Eutelequia)

Patxi Irurzun es uno de los renovadores de la narrativa española de los últimos años, practicante e introductor del realismo sucio. Desde un alma de vocacional fanzinero nos entrega una nueva novela ¡Oh Janis, mi dulce y sucia Janis! , un libro sobresaliente. La vida de un barrendero de Pamplona, que tras una incursión en las catacumbas lúbricas de la isla de Cuba termina dentro de una red de porno amateur y recorriendo el mundo para demostrar sus privilegiadas condiciones frente al objetivo de la cámara es la excusa perfecta para que el humor negro de Irurzun aparezca ,y nunca mejor dicho, en escena. La maestría de Patxi para la caricatura es absoluta e incluso en los momentos más decadentes, la ternura que exhalan las páginas y la habilidad para el juego semántico hacen de esta novela una de las más sólidas en la trayectoria del autor navarro. Sin miedo a lo explícito, las obsesiones de siempre: los garitos, el alcohol caliente, los días que se repiten como salidos de una fotocopia estropeada...pero sobre todo la búsqueda del amor, sea en las circunstancias que sea, de la compañía vital para sobrevivir a un mundo donde la basura se acumula amenazante, esperando el menor descuido para cubrirnos. Apartado de cualquier conato de puro anecdotario, el texto de Patxi Irurzun es un dietario emocional, una novela de viajes trash, un libro que se lee con una sonrisa en la boca (e imagino, por lo preciosista de las descripciones, con una sola mano), disfrutando.
Contín vuelve: este jueves en el espacio Corner

Ya tuvimos a Federico Contín en este blog hace unos meses con motivo de su exposición Technicolor. El próximo jueves inaugura una intervención (cuánto estoy aprendiendo de la armadilla en lo referente a arte contemporáneo) dentro de la muestra Nice to meet you que ha comisionado Carlota Santabárbara.
Copio: ha seleccionado a seis artistas jóvenes que trabajan sobre la identidad en el ámbito social, partiendo del postulado individualista de Lipovestky (“la era del vacío”).El discurso de los trabajos de estos creadores girará en torno a aspectos de las relaciones humanas, la identidad que adquirimos en cada relación y cómo a pesar de la ingente colección de amistades que acumulamos en redes sociales, vivimos incomunicados, vacíos de interrelación, como homenaje y denuncia al mismo tiempo al individualismo en el que vivimos inmersos, se plantea así una reflexión crítica de nuestro style of life, siempre creando un diálogo con el espectador.
Espacio para el Arte Zaragoza
Plaza de Aragón, 4. 50004 Zaragoza
T. 976 23 92 62
Fechas de la intervención: 7 de julio a 4 de septiembre de 2011