viernes, 4 de junio de 2010

Dennis Hooper manda

Hace unos días murió Dennis Hooper, uno de los más grandes. Estuvo donde había que estar durante sesenta años, fue un fuera de la ley, un “outlaw” como Kriss Kristofferson o Johnny Cash: acompañó a James Dean, era uno de la pandilla, de la velocidad y la rebeldía inconclusa. Mostró al mundo que la parafernalia hippie no era más que un retorcido remedo de los sueños de Jack Kerouac impregnados hasta la náusea de pachuli., a lomos de una Harley Davidson y nos acompañó por la ribera del Mekong en un viaje al corazón de las tinieblas mientras Jim Morrison susurraba con ritmo hipnótico que el Apocalipsis llegaba. Fue portada apócrifa de un EP de Nubosidad Variable, la gran banda perdida de la última década del pop aragonés e hizo el mejor playback de la historia con una canción de Roy Orbison en “Blue Velvet”. Más o menos por la misma época, fue capaz de enfrentarse a “Caradecuero” en la segunda parte de la Matanza de Texas, sierra eléctrica frente a sierra eléctrica. Un panteón de mitos de la contracultura, década tras década, todos con el rostro agrietado y el saber estar del que ha salido del infierno de los tóxicos para enfrentarse a un puñado de muertos vivientes en la última película digna de George A. Romero. Cuando Hopper temblaba, las esquinas lo acompañaban, haciendo de entrenador en el infierno de Indiana o siendo el padre de “El chico de la moto” en la Ley de la Calle. Mi padre siempre decía: “si sale Hooper en la película, seguro que merece la pena”. Una máxima que me ha servido toda una vida. Escucho al Hombre Burbuja, Julio De la Rosa lo sabe, como lo sabía Dennis Hopper, el tiempo es un viento descalzo que golpea el pecho y lo hace arder. Te extrañaremos Dennis, ya no quedan tipos como tú.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 3 de Junio de 2010

jueves, 3 de junio de 2010

Estoy vivo

Actualizo poco el blog que estoy estudiando...pero vamos, con unas ganas de acabar esto (también voy dando cursos y tratando de mantenerme con servicios mínimos...pero es complicado) se me pasó poner dos Espíritu Margot: la semana pasada hicimos un especial de canciones de Gabriel Sopeña que había ido cantando Loquillo a lo largo de su carrera y que te puedes descargar aquí. Y esta semana tuvimos a Santi Rex en el estudio, prepara su fiesta de cumpleaños para este sábado en el Café Hispano, escuchamos temas de las bandas que vienen, Electronikboy y Lemonfly y hablamos con Juani Misterfly que toca y compone en ambas. Lo puedes descargar aquí. Iba a pinchar en la fiesta pero problemas técnicos me lo impiden, así que Santi Rex, que no quiere que me aburra me ha puesto de taquillera. Y luego dicen que los que somos polivalentes no encontramos trabajo. Puedo confirmar también que Experimentos in da notte tocará por primera vez fuera de las ronteras patrias: del 17 al 19 de Septiembre y acompañados por Javier Carnicer&Justo Bagüeste y Manuel Vilas estaremos en festival Poésie dans les chais en Jurançon. Este verano, si todo va bien, tocaremos en el Festival de Poesía del Moncayo. Ya daré fechas exactas y demás... me vuelvo a los temas.

viernes, 28 de mayo de 2010

FM/AM

Mi madre siempre cuenta que, siendo yo un crío de tres o cuatro años, mi padre me metía con él en la cama con la firme intención de que me quedara dormido. Lo normal era que al poco rato mi madre entrara en la habitación y sobre la cama de matrimonio encontrara a mi padre en el primer sueño y a mí sosteniendo una radio portátil, embelesado con el sonido que surgía de ella. El medio ha cambiado, sobreviviendo, escapando del naufragio genérico, de la mutación cualitativa que todos los medios de comunicación han sufrido en esta época de redes globales y multiplicidad de fuentes. Últimamente cuesta escuchar programas de autor en las ondas: la fórmula musical sintética, el ordenador ha devorado al locutor que desgranaba con pasión sus filias, que producía un seguimiento casi devocional en sus oyentes, como hacía Ángel Álvarez y su “Vuelo 605”; resulta imposible encontrar rarezas como el teatro radiofónico que hacía Juan José Plans y sus historias en la medianoche de los domingos, el humor cercano y casi mítico de Alfonso Arús... sobrevivimos a base de podcast y el menú en diferido de los últimos fuera de la ley. Pero cada mañana sigues encendiendo el aparato, sintonizas con la confianza de que siempre habrá alguien allí, por muy pronto que sea y buscas la complicidad de las voces conocidas, familiares, rostros sin cara que impregnan tu memoria, que terminan siendo parte de ti. Y así sigo, manteniendo esa afición, con la inmensa suerte de haber podido pasar al otro lado del micrófono con más regularidad de la que nunca hubiera soñado en aquellos primeros tiempos de “Música para camaleones” en Radio La Granja, deseando, con todas mis fuerzas, que mis palabras, que las palabras que comparto con Miguel o con Alberto, hagan compañía, llenen algún hueco en la vida de los demás, sean una manera de ofrecer y recibir emociones, en el camino al trabajo, en la vuelta a casa, en el momento justo en el que la almohada empieza a fabricar sus propios sueños.
Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 27 de Mayo de 2010

miércoles, 26 de mayo de 2010

Se acerca la Rex-Party


con un servidor pinchando en el Hispano (qué ilusión, jiji)...la semana que viene más detalles....

martes, 25 de mayo de 2010

Quién me lo hubiera dicho


Cuando era un bebé y mi padre trataba de que me quedara dormido escuchando los dos la radio que acabaría al otro lado del micrófono. La radio es una pasión que te infecta y te acompaña en tu vida siempre. Una vez que empiezas no puedes escapar: Iker Jiménez, Nona Rubio en La noche del mono loco, La Rosa de los vientos, Manrique, Andy y amigos, Alfonso Arús (Siempre!!!), Javier Ares retransmitiendo el Tour en Antenta 3, Juanjosé Plans y su teatro radiofónico, Cachi y Planeta Morrissey, El cine de lo que yo te diga, Federico en las mañanas de SAICA, las risas, las compañía, acostarme junto a ti y prender el receptor.

Desde Música para camaleones en Radio La Granja, las colaboraciones puntuales con Saldaña y las antirecomendaciones (breve pero histórico), el año de la agenda con Miguel y las anécdotas y la amistad y ahora con La Cueva y, por supuesto, con Alberto, los martes, la noche, Comunidad Sonora, Espíritu Margot, Marian, Luis, Richi, Copiloto, Jorge Morgan, la militancia...las palabras, la voz, los sueños.

He encontrado esta foto en el blog de Marisa, corresponde al programa que hicimos hace unas pocas semanas con Valtueña y Guardiola. Otra emisión mítica. Nunca me había visto con cascos y haciendo radio. Me ha dado un pequeño vuelco el corazón. La radio, la vida.

Gracias a Ana, Juan Luis, Miguel y Gabriel que confiaron en mí. Y a Alberto que me ha dado el empujón. Seguimos en la onda.

lunes, 24 de mayo de 2010

Crónica del concierto de Mister Hyde (Casa del Loco, 21 de Mayo 2010)

De bastante notable se puede calificar la actuación de Mister Hyde el pasado viernes en La Casa del Loco. Abriendo (como les hemos podido ver en otras ocasiones: The Raveonettes, Draytones o hace unos pocos días para la banda mexicana Zoe) y con un breve pero intenso set, aprovechado hasta la última gota para el destilar del pop de guitarras que frecuentan los autores de Fantasmas, precisamente la canción que da título a su última demo. Sin miedo a reventar al auditorio a base de una especial alquimia que mezcla pinceladas de electrónica sintética, punk rave de herencia anglosajona y una pizca de la épica de los ochenta, perfecta para manejarse en las procelosas aguas de los escenarios. Temas nuevos como el hit directo Romper a bailar, que en directo alcanza una nueva dimensión lírica que costaba apreciar en su enlatado de estudio, o clásicos del repertorio como la emotiva El silencio entre nosotros, dieron una buena medida de la capacidad de una banda que ofrece ganas a base de puñados de carisma. Para cerrar el concierto, dos píldoras de digestión directa: He cometido un error y Laberintos en la tierra. Como una americana bien cortada y una sección rítmica consistente, marcando la diferencia cualitativa entre lo que viene y lo que es mejor olvidar. Seguimos a la escucha.