martes, 18 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
Algunas recomendaciones sueltas: Marcos Giralt, Mister Hyde, Juanjo Javierre
El próximo martes, en la Librería Portadores de Sueños, a partir de las 20h se presenta el libro Tiempo de Vida (editorial Anagrama) de Marcos Giralt. Es un libro estupendo, desnudo, emotivo... lo presenta el escritor y aliado CdM Ismael Grasa y pienso que el diálogo que pueden establecer los dos puede ser muy interesante, tanto desde el punto de vista artístico como vital. Os lo recomiendo.
Y unos cuantos conciertos: el jueves los Modos en el Café Hispano, el viernes Mister Hyde en la Casa del Loco y el sábado Los Turbios en el Arena Rock.
Y si os apetece algo de buena música aragonesa en radio, el martes en Espíritu Margot de Comunidad Sonora tendremos a Juanjo Javierre en directo, hablando de su última y premiada banda sonora "Que se mueran los feos", sus próximos proyectos y producciones, además de estrenar una maqueta del nuevo disco de Mi Pequeña Radio y un tema inédito de Pablo Malatesta.
Seguimos en el bunker, el enemigo no son los zombies, son los exámenes.
Y unos cuantos conciertos: el jueves los Modos en el Café Hispano, el viernes Mister Hyde en la Casa del Loco y el sábado Los Turbios en el Arena Rock.
Y si os apetece algo de buena música aragonesa en radio, el martes en Espíritu Margot de Comunidad Sonora tendremos a Juanjo Javierre en directo, hablando de su última y premiada banda sonora "Que se mueran los feos", sus próximos proyectos y producciones, además de estrenar una maqueta del nuevo disco de Mi Pequeña Radio y un tema inédito de Pablo Malatesta.
Seguimos en el bunker, el enemigo no son los zombies, son los exámenes.
sábado, 15 de mayo de 2010
BV80
He leído, he devorado más bien, las mil páginas largas de Noches de BV80 de Valtueña. El manuscrito, publicado por los Libros del Innombrable, recoge de manera meticulosa los intensamente prolíficos años que el mítico bar de la calle Doctor Palomar estuvo abierto. Una Zaragoza que balbuceaba modernidad en la España convulsa de Fuerza Nueva y maoísmo, de castañeras, picadillo y bocata de calamares. Me gusta leer sobre mi ciudad, que alguien me desvele los entresijos del “ander” patrio, todavía imberbe, sin internet ni descargas ilegales, con fanzines y tinta fresca de copistería analógica. El Pollo Urbano, Andalán, periódicos diarios de nombres imposibles que se han perdido en la noche de los tiempos. Me gusta que los políticos que aparecen en la narración de las noches alargadas a base de Dyc y Ducados, jeta y cheli, sean los mismos que ahora. Mismas caras, distintos plumajes. Del rojo, rojísimo al rosa pálido, del Larios peleón al Chivas proletario. Valtueña no se corta, no tiene pelos en la lengua, es su versión de la ciudad, supongo que alguno notará un escozor, sobre todo al recordar como con la llegada del alba salía dando tumbos, corto de presupuesto, dejando apuntado “lo que se debe”. Yo no estuve allí, tendré que creerle. Tengo que preguntarle a Valtueña si tenían ilusión aquellos días o ya se les notaba el toque relamido del que busca la poltrona… ¿políticos punkies o niños bien jugando a rockeros de chapa y chupa de cuero? Y el 23F, la ciudad paralizada, alguno pedía prestados coches para hacer sus cosas en Francia. De los errores se aprende, aquí —no como en Barcelona—salió mucha gente a la calle apoyando la democracia. Ya empezaban las diferencias cualitativas. Y acabábamos de comenzar la carrera.
Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del viernes 14 de Mayo 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
Especial Espíritu Margot: Valtueña y Noches de BV80
Tuvimos al ínclito Valtueña en Comunidad Sonora y además de encanarnos de risa un par de veces (pocos programas de música aragonesa son tan divertidos como el nuestro, bien no sé si lo haremos, pero echarle ilusión y buen humor, los que más) descubrimos que Valtueña es el Malcom McLaren maño. Y escuchamos a Cocadictos, Aborígenes del Cemento y Mas Birras. Yo hice a Louisiana y ahora me los quieren quitar.
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como diría David Mayor...nosotros somos los otros rollos
Ayer me quedé sin actuar en la fiesta de presentación de Noches de BV80. La lluvia. Digo que me quedé porque Luis Cebrián se marcó tres temas (Órbita de NV y One de U2, más Tu futuro con Santi Rex) sin micrófono y con la acústica a pelo. Celebramos la bajada de salario de ZP (claro, votáis en caliente y qué nos encontramos...pues eso) volviendo al tugurio favorito de las hermanas Lacarta y un servidor en la calle Heroísmo y más contentos que unas pascuas a dormir. Hoy me he levantado a las 6.15h y no me lo puedo creer, con lo que yo he sido. A las 9:30h he visto a Dalton Bert, puedo jurarlo. Nuevos apoyos a la militancia desde varios sitios: aquí, aquí, aquí y la crónica global del Maquinista. Hoy seguimos con la programación y esta noche Páramo y López, que suena a calle o presidente de república del XIX. Let´s grooves, sobrevivo, siempre sobrevivo.
lunes, 10 de mayo de 2010
Crónica de La Militancia en la Campana de los Perdidos

No nos pongamos demasiado cursis, que fuera domingo por la noche, las velas encendidas, la primavera recuperada, el vino a pequeños sorbos, la poesía…no, nada de eso, unos cuantos amigos reunidos en torno a sus versos, los de los demás, las guitarras, las proyecciones, una calabaza y tres o cuatro referencias ineludibles (José Luis Cuerda, Luis Buñuel, Perico Fernández, Ángel Cristo o David Giménez). Última entrega de los recitales organizados por Juan Luis Saldaña y la II Muestra de Popyrock y Otros Rollos en la Campana de los Perdidos. Las penúltimas hornadas, nacidos en el 78 —curiosamente todos a excepción de Ana Muñoz—, fanzineros, roqueros, profesores, comunicadores, mil especies que confluyen en un atril, una luz tenue y el verbo fácil del que sabe que las palabras no pueden quedarse sólo en los libros, que pide un extra, una pérdida del miedo a lo académico…en realidad, la militancia. Abrió el fuego Juan Luis Saldaña, sin afeitar, orientalizando, llevando bien fuerte el aura de negativo perdido de un fotomatón, zombies, boxeo, el gracejo habitual del que ofrece y abraza, una vez más, la militancia. Después Ana Muñoz, guapísima, con los dedos todavía tibios de guitarras acústicas y lametazos de clarinete, leyó a Lorenzo Oliván, a Jorge Boccanera, a las poetas rusas de nombres impronunciables, liviana en las anécdotas interpretó una declaración de lírica filial inédita absolutamente hermosa en su cotidianidad. Enrique Cebrián cada vez más suelto, tiene muchos libros entre manos, una pluma contenida, lecturas abundantes, amor por Zaragoza, por las formas femeninas, por el reguero que deja la amistad entre las calles sucias después de una noche de juerga. Carmen Ruiz y su falda de tubo imposible, embriagadora en su letanía, cercana como una actriz del free cinema, respaldada por una poesía que se desborda a cada minuto. Desde lo más profundo de la región llegó la Europa del Aborigen: Víctor Guíu en el micrófono, Pedro Mata en la imagen y Víctor Monzón en el clarinete y los loops. Poesía colectiva en mutación constante, de la aridez buñuelesca a la intimidad de los momentos atrapados en el polvo. Fue una revelación, dentro de un escenario tan adecuado como el de la Campana de los Perdidos, la presencia de La Europa del Aborigen, sincréticos (que no sintéticos) e impactantes. El cierre, con poemas de Ana Lacarta y de nuevo Carmen Ruiz, con los 50 sentimientos de David Giménez desde Remolinos, con los Experimentos in da notte en plan generacional y, como no podía ser de otra manera, si uno entiende por poeta el que hace magia con las palabras y la música, Luis Cebrián, el más grande de todos, de la nasalidad de Dylan a la pasión de las canciones hermosas. La militancia, la militancia….
Foto de Gustaff Choos
Gracias a Pati, Sole, Ana, Chus y todos los que se acercaron...
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