miércoles, 20 de julio de 2011

Reseña de Fire at will de The Poppers (Clifford Records, 2011)

Hace unas semanas me llegaron algunas de la novedades de Clifford Records en formato vinilo, estos días de verano iré sacando tiempo para comentarlas. La primera, un miniLP de The Poppers, con una estructura curiosa, la cara A contiene canciones de la banda grabadas en estudio y la cara B un miniconcierto acústico con los mismos temas más una campestre revisión de Sheena is a punk rocker de Los Ramones, con aroma casi caribeño -no puedo evitar recordar la que Pecker hizo con ukelele de I wanna be your friend- en la FNAC Vasco de Gama de Lisboa. El disco se abre con la potencia nugget de Drynamill, tensión eléctrica de primera división para abrirse casi hacia la psicodelia que se cocinaba en los puertos británicos en los sesenta. Lady what does it take to be your lover? Tiene un punto macarra, con la dicción del Pete Doherty más lúcido y es capaz de jugar con arreglos de voces muy logrados para llevarnos a las orillas de lo americano. El tercer corte, Mrs. A, tiene una línea de bajo de una fuerte contundencia melódica que nos lleva al pop poderoso, a lo divertido del primer punk, cerrando el ecléctico repertorio She´s on my mind, acústicas y percusión juguetona para un tema delicioso.


Una pieza delicada, de pop atemporal, este Fire at will de The Poppers y un aplauso como siempre para Clifford Records por seguir apostando por el vinilo y los formatos minoritarios.

La bolsa de pipas número 82


Un lujo cada vez que recojo en casa de mis padres el paquete que me manda Román Piñá desde Mallorca. Sé que es el nuevo número de La Bolsa de Pipas, una de esas escasas revistas de literatura, con corte alternativo, abiertas y divertidas. Hay espacio para poesía, relatos y pequeños ensayos, que se complementan con reseñas, experimentos literarios e ilustraciones de una sola página que además de hacerte esbozar una sonrisa consiguen transmitir con una imagen. Extraño la sección dedicada a letras de bandas independientes, que siempre daba mucho juego, pero no puedo más que celebrar la continuación de este proyecto.

Reseña Los últimos bañistas (Ernie Records, 2011)






La música española está vivendo una buena época. No hablo de la industria, hablo de las posibilidades que se abren cada vez que uno coloca en la pletina o en el tocadisco una nueva referencia de alguna banda. Letras trabajadas, melodías que juegan con referencias anglosajonas pero son capaces de aportar una cierta originalidad de arreglos fuera de los estándares...un ejemplo claro lo tenemos en el nuevo disco de Los últimos bañistas, un LP notable en el que influencias como las de Standstill son evidentes, por ejemplo en Febrero, pero también tienen tiempo para remitir a bandas del ruidismo sónico de los noventa argentinos, Babásonicos o Estelares, fusionando electricidad y narcosis en ¿Cuál es? Lo ves, o manejando el susurro acústico en Esto es revolución. Pop de alto voltaje, guitarras a flor de piel, la penuria tóxica que trae la fragilidad. El primer corte, Nadia, es un tema magnífica, de potencia sureña, en la vertiente que alimenta a las bandas del sur con los efluvios de Granada. Los últimos bañistas despachan en diez canciones un catálogo de melodías resultonas donde la voz de Manu Gil arrastra al oyente a estadios de afinidad emocionad hasta el burbujeante final de Tan lejos hasta volver

martes, 12 de julio de 2011

Ha vuelto Torchwood


Cuando uno había abandonado la esperanza de volver a ver al capitán Jack Harness, el soleado julio me ha traído una buena sorpresa: el primer capítulo de la cuarta temporada de Torchwood. Planeado como un spin-off del Doctor Who (ahora mismo estoy viendo la temporada en la que Jack Harness hace su primera aparición, en pleno bombardeo alemán de Londres), la serie conoció dos temporadas estándar (donde se veía un planteamiento más adulto que la serie del Doctor, con violencia, muertes y sexo interracial-y por razas me refiero a los que viven en distintos planetas-) y una tercera que era una miniserie de cinco capítulos. Cuando todo parecía perdido, los tenemos de vuelta y haciéndome salivar esperando la segunda entrega: de Gales al mundo, Torchwood manda (ya no tendré que alimentarme de sucedáneos baratos como Sanctuary o Almacén 13).

¡Y claro, Eve Myles, los mejores pechos de las islas británicas!

Arderé en el exilio de tu cuerpo de Magdalena Lasala (Endymion poesía, 2011)









































Arderé en el exilio de tu cuerpo es el nuevo poemario de Magdalena Lasala, editado por Endymion, una nueva entrega de una voz fundamental en la poesía aragonesa y española. La incontenible sensualidad que desprenden cada uno de los versos de Magdalena Lasala hacen de este nuevo libro una explosión salvaje de lo sensible. Construido a base de palabras licuadas desde lo más íntimo de la escritora, las bocas sedientas que siguen albergando la esperanza de reencontrarse con su igual en una ceremonia que, a pesar de lo repetido, siempre es nueva y emocionante. Magdalena Lasala amalgama prosa poética con versos cuidados en un todo continuado de fuego orgánico, donde las pieles tatuadas de imágenes son el alimento fundamental para la escritura. La letanía de las evocaciones tiene su espacio en aeropuertos, en la cercanía del Nilo, en el regreso tras la jornada agotadora. Un libro de sed y hambre, de luces cubiertas por pañuelos granates, de la calidez que surge del aliento del fuego.

sábado, 9 de julio de 2011

Tres años

Son tres años ya desde que te marchaste, amigo. Treinta y seis meses de invierno africano sin tu presencia absoluta insuflando corazón a nuestras vidas. Sigo buscándote cada vez que llego a la Plaza Santa Cruz, te imagino comprando cebollas en el Mercado Central para un guiso magnífico o recién duchado, con las lentillas puestas, camino del vermut soleado del verano eterno. El tiempo detenido, justo dibujando tu silueta ausente. Nos engañamos, levantándonos cada día para ir a trabajar, escuchamos canciones de Nino Bravo y Flaming Lips en los bares, buscamos el verso perfecto en los cuerpos repetidos, nos engañamos porque seguimos esperando encontrarte a la vuelta de cualquier esquina, sonriente, siempre sonriente. Como esos versos de Ángel Gracia que llevo tatuados en las entrañas: “Unido a la mañana/por la arteria abierta/dando al día claridad/de lago, calma de condenado”. Hoy escucharemos tus palabras retumbando en los solares vacíos de la memoria, expulsaremos por fin a los cuervos que revolotean alrededor de tu memoria, hoy en la intimidad de nuestros pensamientos, anotaremos una muesca más en este infinito recuento de la extrañeza que trae tu ausencia. Sergio Algora, el artista más grande que ha dado esta tierra en los últimos treinta años, poeta lúcido, visitante habitual de todos nuestros sueños, cantante melódico de la revolución independiente, Sergio, hoy te recuerdo, como te recuerdo todos los días de mi vida, en casi cualquier momento y lugar, hoy, que debuta tu sobrino Francho, al frente de su banda, El Gol de Nayim, y veo en sus ojos la misma chispa genial con la que encendías nuestras ilusiones, te recuerdo, sirviendo una copa de vino frente al asiento vacío que siempre me acompaña.


Columna aparecida ayer viernes 8 de Julio del 2011 en el Heraldo de Aragón

viernes, 8 de julio de 2011

Aniversario

Tres años ya. Muchos nos seguimos acordando.