sábado, 9 de julio de 2011

Tres años

Son tres años ya desde que te marchaste, amigo. Treinta y seis meses de invierno africano sin tu presencia absoluta insuflando corazón a nuestras vidas. Sigo buscándote cada vez que llego a la Plaza Santa Cruz, te imagino comprando cebollas en el Mercado Central para un guiso magnífico o recién duchado, con las lentillas puestas, camino del vermut soleado del verano eterno. El tiempo detenido, justo dibujando tu silueta ausente. Nos engañamos, levantándonos cada día para ir a trabajar, escuchamos canciones de Nino Bravo y Flaming Lips en los bares, buscamos el verso perfecto en los cuerpos repetidos, nos engañamos porque seguimos esperando encontrarte a la vuelta de cualquier esquina, sonriente, siempre sonriente. Como esos versos de Ángel Gracia que llevo tatuados en las entrañas: “Unido a la mañana/por la arteria abierta/dando al día claridad/de lago, calma de condenado”. Hoy escucharemos tus palabras retumbando en los solares vacíos de la memoria, expulsaremos por fin a los cuervos que revolotean alrededor de tu memoria, hoy en la intimidad de nuestros pensamientos, anotaremos una muesca más en este infinito recuento de la extrañeza que trae tu ausencia. Sergio Algora, el artista más grande que ha dado esta tierra en los últimos treinta años, poeta lúcido, visitante habitual de todos nuestros sueños, cantante melódico de la revolución independiente, Sergio, hoy te recuerdo, como te recuerdo todos los días de mi vida, en casi cualquier momento y lugar, hoy, que debuta tu sobrino Francho, al frente de su banda, El Gol de Nayim, y veo en sus ojos la misma chispa genial con la que encendías nuestras ilusiones, te recuerdo, sirviendo una copa de vino frente al asiento vacío que siempre me acompaña.


Columna aparecida ayer viernes 8 de Julio del 2011 en el Heraldo de Aragón

viernes, 8 de julio de 2011

Aniversario

Tres años ya. Muchos nos seguimos acordando.

jueves, 7 de julio de 2011

Este verano en Radio Granollers/ComRadio:Bodega Tuyus


Tengo el gusto de comunicaros que a partir del 28 de Julio hasta final del verano estaré colaborando en el nuevo programa de COM.radio/Radio Granollers Bodega Tuyus dirigido y presentado por Miqui Puig y con colaboradores como Kiko Amat o Miqui Otero.

Tendré una sección semanal los jueves de palabras y pop así que os animo a mandarme propuestas literarias y musicales que estaré encantado de dar a conocer.

en la foto Miqui Puig, Javier Carnicer y un servidor

Reseña de Nubes con la mente en el Periódico de Aragón

Firmada por Daniel Monserrat:

Es difícil calibrar en este mundo de ofertas y oportunidades en el que vivimos cuando una canción, una banda o incluso un determinado álbum va a tener éxito entre la gente, ya que suele pasar que se considera como tal un álbum que logra vender muchos ejemplares, pero quedarse en esa frontera sería simplificar el asunto si se entiende el éxito como algo vital, unido al concepto de trascender y perdurar. Algo que ya ha conseguido la banda Love of Lesbian. ¿Cómo sino alguien puede reinterpretar la brillante Me llaman octubre con versos tan crudos y directos como Soy un octubre siniestro y en mi raíz animal/ se suceden las tormentas y una dulce apoteosis que sacude la memoria? ¿O puede alguien reescribir la historia de La niña imantada como si de una ampliación de la canción de 180 segundos se tratara?

Christian Peribáñez, Juan Luis Saldaña, Carmen Ruiz Fleta, Daniel Gascón, Julio A. Cuenca, Octavio Gómez Milián, Virginia Martínez y Víctor Guíu son solo algunos, quizá la punta de lanza, de Nubes de mente, un libro que ha nacido desde la admiración y el tributo a una de las bandas que ni siquiera necesita de obras tan emocionalmente vividas como ésta para trascender al paso del tiempo. Una obra en la que las experiencias personales discurren, con sosiego y tranquilidad, paralelas a la forma de admiración desde la única forma posible tratándose de un artista, Santi Balmes, consagrado a la literatura volcado en unas letras precisa y simbólicas.

Escribe Víctor Guíu en el texto que revive la traumática 1999: La extraña dificultad de escribir un poema mediocre/ basado en una hermosa canción. Quizá se podría parafrasear sin miedo a equivocarse: La extraña habilidad de traspasar las fronteras de las vivencias basadas en una hermosa canción. Nubes mentales que traspasan incluso a John Boy.


aquí el enlace

Reseña de Apúntame a a mí primero de Tachenko (Limbostarr,2011)

La trayectoria de Tachenko siempre ha estado marcada por pequeñas golosinas que, en forma de EP´s intermedios, aligeran la espera de sus fans y permiten juegos y guiños desde sus caras B. Este es caso de este nuevo material de la banda de Sergio Vinadé, cuatro temas, con su versión final incluida para servir de puente hacia el próximo largo. Se abre con Yo no quiero sonar moderno, una declaración de principios en la voz de Sebas Puente con una mirada solapada hacia el Bagdad de los Negativos y las luces de neón como guía, un tema con una letra afilada cubierta de la engañosa suavidad del pop. Seguimos con Armas tomad, épica de los malencarados que enlaza de manera sinuosa con Compañeros del Metal y cerramos las composiciones propias con El Alud, con una deliciosa pincelada de trompeta que abre las ventanas de la casa para que entre la luz y suene una excelente versión del Mediterráneo de Serrat, venerable revisión de un clásico a las orillas del mar que casi te hace saborear el vino pesado y el pan recién hecho en la primera tarde del verano. Con esta anécdota que crece hasta devorar el EP y dejar (lástima, porque El Alud es una canción estupenda) los temas de la banda zaragozana en un segundo plano. Pero la verdad que la lucidez con la que llevan Tachenko a su terreno la canción del cantautor catalán es absoluta.

miércoles, 6 de julio de 2011

Reseña de Bliss de The Patinettes (Voxcapo,2011)


Cuando un LP que se abre con una joya como Mystic Monkey (saliva de Tina Turner cantando canciones de la Credence Clearwater Revival, tú sabes de lo que te estoy hablando, ¿verdad?) sabes que estás ante algo serio. Una voz superdotada que se eleva sobre las acústicas épicas de The Man with the Electric Flag, llevando el sonido americano a las orillas del Ebro, los jinetes fantasmas han traído la tormenta. Whisky Galore tiene el sabor del vodevil de los hermanos Davies, con una voz masculina aclimatada a los estándares del indie y Milky Day da el contrapunto de folk perezoso para un LP que maneja referencias de distintas barajas anglosajonas con mucho gusto. Producción exquisita en manos, como no podía ser de otra manera, del gran Rafa Domínguez (cocinero supremo de esta tierra), porque llegas a Brainless y parece que estamos de vuelta al powerpop luminoso de los noventa o aparcas para encenderte un pitillo junto al motel que hay en la orilla del pantano y escuchas en la radio The Cigarrette Song. Y llegará la lluvia de Persons y tendrá tus ojos, una guitarra y las percusiones sobre ella, mientras los coros cubren de melancolía la habitación. El manual pasa de página y la electricidad punzante de Thinner than water nos trae un poco de la maldad lúbrica de los Sonics, perfecto para una noche en el Gruta 77, Sing a long es la parte bucólica que guardamos en el imaginario los que imaginamos Frisco como una fiesta. Nos levantamos de la hierba y la armónica de Frankie Losa nos remite a los años en el que el altcountry reinaba en la tierra de los dinosaurios con I don´t see anything. Un poco de elegancia, monedas lanzadas sobre el piano, Happy numbers en la rifa de la vida, más caverna en Yellow Moon, la voz de Patricia Destoky abrasa como el cuatro rosas en ayunas, Talking to the rain tiene un punto mesiánico y el cierre de nana con Bliss para redondear un disco sobresaliente. Instrumentistas calientes, abanico abierto, voces contundentes adaptados a todos los registros. Un servidor, contrario generalmente a las bandas que usan el inglés como vehículo para las canciones, solo puede rendirse ante la evidencia: si las cosas se hacen tan bien como lo hacen los Patinettes nos queda poco más que quitarnos el sombrero y gritar alto que este es uno de los mejores discos aragoneses del último lustro.

martes, 5 de julio de 2011

Máquina fósil de Gabriel Sopeña (Papeles de Trasmoz, Olifante 2011)


Una vuelta magnífica la del músico y profesor Gabriel Sopeña a las lides poéticas. Después de unos años entregado al rockandroll y la práctica docente, Sopeña es una de las voces que hemos de agradecer a los hados (y a la editorial Olifante) que nos hayan sido devueltas. Máquina fósil, la última entrega de Gabriel Sopeña es un libro magnífico, denso como los alcoholes que se degustan despacio, de una semántica exigente y regusto clásico. Sopeña maneja en la literatura tantos registros como en la música: el amor, los viajes, la mitología absoluta...cazador de vellocinos mientras canta a Leonard Cohen, delineante de mapas imposibles plenos de ternura pero también de desarraigo. Buceador en el sexo infinito de la madre naturaleza, hermoso animador del paganismo a la orilla del Canal Imperial de Aragón. Sopeña teje los recuerdos entre el aroma incipiente que trae la madera aromática, oriente entre sus manos, rebuscando en busca de los tesoros de la antigüedad para ofrecérnoslos totalmente remozados en una explosión de pulcra poesía contemporánea.