domingo, 8 de mayo de 2011

Crónica de Miguel Ríos para tgusta.com

Aquí la podéis leer, en unos días la subiré al blog.

Crónica de Abraham Boba en la Lata de Bombillas (8 de mayo de 2011)


Volvía Abraham Boba al que es su espacio familiar en la capital aragonesa, volvía con una banda muy sólica, con Eduardo Baos al bajo, Pablo Magariños en percusiones y Álvaro Segovia en guitarra, teclado ocasional y mucha actitud psicobilly, que resultó el sostén perfecto para que germinaran con fuerza las malas semillas de las canciones de Abraham Boba, voz, hammond y piano (ocasionalmente guitarra, mucho menos que en su anterior visita a Zaragoza). El concierto se abre con Como en Hollywood para ir desgranando temas de su último LP, Los Días Desierto e incursiones puntuales en sus dos primeros discos (ralentizando en tono pantanoso Las Hermanas Sánchez, explotando la electricidad psicótica de Juan y la Defensa, la belleza a lo Brel de Hagamos algo antes de morir, la valentía susurrante e intimista de Frío o el desborde narcótico de La Vigilia), en un compendio valiente y rugoso de canción de autor electrificada, de elegancia innata, como en la oscuridad benevolente de Otra canción de amor o la soterrada lectura del dietario personal que es Así se vive aquí. Abraham Boba juega con los versos geniales en Fin de año, es sardónico e imprevisible en Cosas que duelen, silencioso pero concluyente en Algunas pequeñas verdades domésticas. Ambientes de arrabal, contacto emocional y una capacidad de generar empatía sin igual para un directo contundente para una tarde de domingo.

viernes, 6 de mayo de 2011

y ya de paso: La Gran Broma Final por Jonás Trueba (grande Doinel!)

Chica de Gama Alta de Igor Paskual

El Mal Terror

Tranquilos lectores que no hablaré en esta columna de las películas de bajo presupuesto, donde el gore y los malos maquillajes más que asustar dan risa. Y eso que así, posiblemente, mis lectores más gafapasta disfrutarían de su ración de postmodernidad. No, me centraré más bien en los dos hitos que en estos últimos días han resquebrajado la telaraña que sustenta el delirio asesino: Bin Laden y Bildu. Nadie puede congratularse de la muerte de una persona. Ni aunque sea un carnicero parapetado tras un turbante, un kalashnikov y un chalet de lujo en mitad de Pakistán. Nadie cuyos parámetros morales vayan un centímetro más allá del “ojo por ojo”. Hablo de moralidad cuando es evidente que la fe ciega que alimentaba a Osama y sus acólitos escapa de cualquier valoración en término de principios. Por eso mismo la actuación del gobierno norteamericano coloca Bahía de Cochinos casi como una acción democrática y consensuada (iba a escribir, “pone en valor”, pero esta columna me está quedando un poco progre). Y aunque la dificultad legal de poner al terrorista Bin Laden frente a un tribunal hubiera sido mayúscula, eso hubiera situado de una vez al tan manido “Mundo Libre” en una posición, y vuelvo a lo moral, de superioridad como se consiguió en los Juicios de Nuremberg. Mientras, más cerca, mucho más cerca, la sombra del chantaje recorre España. Pancartas avisando a ZP la vuelta de la violencia en el caso de que Bildu (la serpiente de las mil caras, siempre con el hacha cerca) no contamine con su presencia las elecciones. Aquí sí que se trabaja con la ley en la mano, eximiendo del hedor con el que ETA pretende impregnar de nuevo las listas, en su búsqueda porcina del dinero público. No quiero la vuelta de las papeletas manchadas de sangre, otra vez no, por favor.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón de 5 de Mayo de 2011

Presentación en Madrid del libro Poetas en los Jacintos



Libro en el que participamos Ana Lacarta y un servidor y al que nos invitó a participar el Koala Lucas Rodríguez. Mañana en los Jacintos

miércoles, 4 de mayo de 2011

Espíritu de Margot s02e30: Abraham Boba

Ayer tuvimos en el programa a Abraham Boba, el autor de Los Días Desierto (Limbostarr, 2011), el tercer LP de su carrera en solitario. Un disco inmenso, lleno de arreglos clásicos pero a la vez novedosos en la escena alternativo y autor de algunas de las mejores letras que se han podido escuchar en estos últimos años. El disco, además, ha sido grabado en los zaragozanos estudios El Cariño, con la ayuda de Eduardo Baos (El Polaco, Tachenko), lo que lo enraiza todavía más con la escena aragonesa. El próximo domingo estará presentando sus canciones en la Lata de Bombillas. Merece mucho la pena.