jueves, 14 de abril de 2011

Reseña de Los días desierto de Abraham Boba (Limbostarr 2011)







Soy y seré fan siempre de Abraham Boba, canciones como “Las hermanas Sánchez” o “Hagamos algo antes de morir” han sido parte de mis días durante mucho tiempo. También la historia de la chica que envolvía regalos en hojas de El País o el desierto que separaba un amor del Amor con mayúsculas. Así que esperaba con ansiedad (la misma que le dedico a Leonard Cohen o Fito Páez) la nueva entrega del pianista más elegante de España. Por fin llega a mis manos en vinilo (y cd de regalo dentro) de Los Días Desierto, la tercera entrega de Abraham Boba. Y escucho, recapacito, vuelvo a escuchar y incluso comparo mitologías con otro seguidor de Boba, como es el pintor Luis Díez. Ambos coincidimos que el disco sorprende y exige. Madurado a través de los meses y grabado en el tiempo que Boba ha tenido libre (recordemos que su teclado y acordeón han dado brillo a las últimas grabaciones y giras de Nacho Vegas o Julio de la Rosa), Los días desierto se ha grabado en Zaragoza, en los estudios El Cariño y cuenta entre el plantel de músicos con el aragonés Eduardo Baos (miembro de la mítica banda El Polaco y actualmente bajista de Tachenko), además de con el batería Pablo Magariños, ya habitual en las grabaciones de Boba y Álvaro Segovia en guitarras. Basura madura abre el LP, un tema árido, del blanco que trae el olvido, abiertamente urbano, pero que juega con la lírica de la habitación cerrada y que sirve como declaración de intenciones para el disco, el siguiente tema Podría haber sido peor, crece con los coros (de lo mejor del disco, los distintos juegos vocales tras los que encontramos a Ana Galletero o Raúl Pastor), la soledad en la contemplación de los recuerdos. Cosas que duelen es el primer gran corte del disco, juegos semánticos efectivos a base de arreglos de vodevil y Fin de año tiene uno de esos versos matadores “Llevo un año ganando tiempo para perderlo”, con coros y palmas alimenticios. El cierre de la cara A llega con El hombre perdido, una estampa de bolero, levísima que crece con el carisma literario de Boba y la belleza acústica que amalgama teclas, batería y voces. La cara b se abre con Como en Hollywood, un guiño cómplice a los mitos, a los lugares imposibles, al material del que están hechos los sueños, piano bar a la manera de Aznavour, perezoso y noctámbulo, sube el nivel lúdico con Algunas verdades domésticas, casi una miniatura pop en las manos sabias de la banda. La canción cumbre del disco es sin duda Así se vive aquí, donde la capacidad narrativa de Abraham Boba es tan sugerente que uno lo coloca a la altura de los grandes (de los que hemos nombrado al principio, pero también del secreto tanguero noise de Moretti y sus Estelares o cuando Luis Alberto de Cuenca se hace letrista). Cuando el instrumental Los días desierto parece puntear el final, la capacidad épica de Boba vuelve a repuntar en una canción de esas que son tan emocionantes que duelen, Otra canción de amor, trepidante alegato al amor oscuro de brillante resolución.

Un disco nada complaciente, un disco que confirma la realidad privada de uno de los mejores compositores de canciones que hay ahora mismo en España. De nuevo, gracias, sinceramente, señor Boba.

Nuevo videoclip de Copiloto

miércoles, 13 de abril de 2011

Espíritu Margot s02e27: rock y literatura en Aragón

Aprovechando que el próximo domingo 17 de Abril se celebra en Zaragoza el Día del Libro hemos vuelvo a analizar algunas de las relaciones existentes entre la literatura y la música pop y rock en Aragón: desde la poesía beat de Jose Lapuente al frente de Dos Lunas, pasando por la trayectoria literaria del que fue bajista de Nubosidad Variable, Juan Luis Saldaña y recordando que a Leonard Cohen se le tiene mucho cariño por estas tierras (no hay más que ver la hermosa versión que de Famous Blue Raincoat realiza Guisante). Para cerrar, un inédito: la maqueta que realizó Gabriel Sopeña sobre unos versos de Ángel Guinda.

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lunes, 11 de abril de 2011

La vida es extraña y rara de Fernando Alfaro (Marxophone, 2011)


El nuevo disco de Fernando Alfaro (en realidad el primero que firma con su nombre en solitario, tras su trayectoria como líder de Surfin Bichos o Chucho y el experimento en la zona “Carnevisión”) se llama La vida es extraña y rara, interpretado junto al multiinstrumentista Raúl Fernández, Refree. Un compendio de canciones que tienen el ritmo pausado y narcótico como señal diferenciadora y que se vertebran en las estupendas letras de Alfaro. Como el tema que abre el disco, Extintor de incendios, una nana tóxica de esas que te atrapan con la primera escucha, la despedida de un rebelde frente al río del olvido. El segundo corte, Camisa hawaiana de fuerza, había sido rodada ya en directo por Fernando Alfaro y es una de esas canciones totales, plena de imágenes, mostrando cómo se puede interpretar la locura con pianos de juguete.La dulzura afrancesada con la que se abre Los Héroes podridos no es más que una canción social donde se mezclan los zombies, la violencia doméstica y la retransmisión detallista de la tragedia por la televisión, partes continuados, el mando a distancia es el nuevo cetro. El dolor del miembro fantasma retoma obsesiones del imaginario de Alfaro: la mutilación como religión y zona de contactos, Cronenberg y las amalgamas cárnicas. Otro de los temas claves del disco, supurando hiel y carcoma amorosa. Con Gol psicológico no te das cuenta de que estás escuchando una letra con tópicos futbolísticos hasta que es demasiado tarde, pero es una buena canción. La dulzura acústica de Teléfono de Atropellos, tiene un punto bucólico inédito hasta que el colmillo afilado de Alfaro hace su aparición justo al aparecer la tormenta. El tono retro de El último crooner santo, el último lobo, nos ofrece un arreglo cincuentero, casi en la onda de Bobby Darin o el Roy Orbison más calmado. Un viaje largo, largo, tiene el aguardiente del Cantábrico sosteniendo la canción, no solo por la presencia puntual en las voces de Nacho Vegas, nubarrones de Barry Gifford para uno de los temas cumbres del LP. La violencia del Chucho aparece en Hijo de perra, caústico y amenazante, un tema que puede funcionar muy bien en directo, con un guiño al limón, la sal y la frontera mexicana. Las trompetas siguen con sus guiños en el Himno del Caminante Kamikaze, como una versión postmodernas de Ghostriders in the sky mezclada con la Balada de los Boinas Verdes. Burbujas y voces de Raudive nos llevan hacia la trufa venenosa. Es el final del camino para el disco del retorno de Alfaro, uno de los grandes, desnatado en electricidad, sigue lúcido en los textos, aunque extraño un poco de mala leche.

viernes, 8 de abril de 2011

¿Por qué lloran los árboles en Tudela?


El lunes día 11, a las 19:30 h, en el Salón de Actos de CAI Independencia, presento el vídeo art "¿Por qué lloran los árboles en Tudela?".Un corto de Valtueña & Delucius.


Ayer en la presentación de Perico Fernández que estás en los cielos


Las vainas

¿Recuerdan la película “La invasión de los ladrones de cuerpos”? Extraterrestres malvados suplantaban a los humanos por dobles extraídos de vainas sin personalidad ni sentimientos. La única manera de evitarlo era no quedarse dormido, porque en cuanto cerrabas los ojos...Contemplo a nuestro presidente, Zapatero, más zombie que vaina, pero igual de nocivo desde su inutilidad. Ha lanzado la toalla, no espera hasta el final de la pelea, está claro que no había ninguna oportunidad de llevarse el combate a los puntos. Y después, ¿qué? Arribistas con Carmen Chacón que podría postularse siendo singularmente distinta por dos razones: mujer y nacionalista. Será genial ver cómo se elimina la palabra “España” del vocabulario presidencial definitivamente. Menos mal que tocará entre medio algún mundial de fútbol y entre “La Roja” y el estado, sobreviviremos. A Alfredo Pérez-Rubalcaba igual le vendría bien una vaina, un doble al menos, por si acaso tiene que compatibilizar las primarias con los juzgados. No quiero asustarles, pero hay quien apuesta por mi ex–ministro de educación favorito, el hombre que impuso en las aulas el concepto “lo importante es participar” como forma de evaluación. En la otra orilla (aunque cerca, muy cerca, en este desmadre continuista), un Mariano Rajoy cada vez más desatado, redactando programas electorales propios del populismo de longaniza y autobús gratuito, ajeno a todo aquello que no le pueda suministrar votos, jugando al “catenaccio”. Candidatos fotocopiados, de una moderación exasperante, sobre todo para un país colapsado que exige medidas estrictas en todas las áreas de la estructura social. Vainas abúlicas, impermeables, opacas. No te quedes dormido o cuando te despiertes, tendrás a uno mandando y entonces verás como sí que te la tienes que envainar (con perdón).
columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 7 de Abril de 2011