miércoles, 25 de diciembre de 2013

Historia de la música pop en Aragón: estreno el 29 de diciembre, domingo en Aragón Radio

Desde Espíritu de Margot, la sección que realizo en Comunidad Sonora de Aragón Radio, hemos realizado tres programas monográficos de una hora cada uno en los que recorremos tres décadas de música pop en Aragón. Ha sido una petición desde Aragón Radio, siempre preocupados porque la música aragonesa tenga presencia en las ondas y, la verdad, ha sido muy sencillo pero muy difícil a la vez. Parece que tres horas da para mucho, pero para resumir tres décadas...buff, ha sido complicado. Y se ha quedado fuera mucha mucha mucha buena música. Eso sí, todo lo que hay...es. Es grande, hermoso e histórico. 

Estrenamos el domingo 29 de diciembre a partir de las 20h, pero lo irán radiando más días (e imagino que lo colgarán en un podcast). 
Un lujo, todos estos años de gente y radio. 

Maxi-memoria

Solo he escuchado a tres personas en mi vida usando el prefijo maxi: Santi Rex, Juanjo Javierre y Miguel Mena. Los tres para referirse a ese formato, pasión de nigromantes pop, que se utilizaba para albergar remezclas en las grabaciones musicales de los años ochenta. Sitios donde conservar la memoria, formatos extraños y bellos. Miguel Mena es maestro. Acaba de publicar un libro precioso: Micromemoria. Son pequeños fragmentos de una vida en la radio. Todas las personas con las que he compartido micrófono en la radio se han convertido en amigos: Juan Luis, Olivier, Miqui, Alberto y, claro, Miguel. Miguel Mena le preguntó a Félix Romeo qué tal lo haría yo delante del micrófono recomendando conciertos para los fines de semana en Aragón. Félix le dijo que lo haría estupendamente. Ahí sigo, con Miguel. El que no sigue con nosotros es Félix, que murió un viernes del 2011. Al día siguiente, estaba tan perdido, que acudí al estudio de Radio Zaragoza cuando Miguel terminó su programa solo para que alguien me diera un abrazo. Recuerdo que una vez mi madre me dijo que mi padre se emocionaba cuando me escuchaba charlar con Mena por la radio. Mi padre y yo hemos escuchado mucho la radio juntos y hemos escuchado mucho juntos a Mena. Creo que piensa que si Mena me deja estar junto a él es que mi padre ha hecho algo bien educándome. Miguel Mena tiene una memoria prodigiosa y yo siempre le pido que me cuente mis anécdotas favoritas: el día que acompañó al batería de 091 hasta su hotel después de una noche de juerga, el día que entrevistó al cantante de Talking Heads, David Byrne y que fue uno de los niños-figurantes en una película mítica del cine español: Un dos tres, al escondite inglés de Zulueta. Una vez Santi Rex me pidió que le robara un maxi single de los Pegamoides que Miguel tenía en su discoteca de Trasmoz. Me dio vergüenza, se lo conté a Mena y el día de mi cumpleaños le trajo a Santi el maxi de regalo. A Miguel Mena le encantan los juegos de palabras, por eso el guiño con el título de la columna. A veces parpadeo y me imagino sentado con Miguel a principios de los ochenta, de invitado en Parafernalia e imagino las canciones que pincharía. Me perdí la presentación del libro de Miguel Mena porque quería ir al baloncesto con mi padre. Cuando se lo conté Miguel lo entendió perfectamente. Otro recuerdo que guardo.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 19 de diciembre de 2013

Pisa

Como los que solo ven ciclismo cuando llega el Tour de Francia, los españoles de a pie solamente se rasgan las vestiduras cuando aparecen los resultados del informe Pisa. El informe Pisa, como una carrera de sacos, a ver quién llega antes a meta. El informe Pisa, malos los profesores, malo el ministro. Con el informe Pisa exculpamos al alumno por lo tendencioso de las preguntas y nos olvidamos del despropósito ombliguista de las regiones que obvian todo lo que se encuentra fuera de sus límites (algún día serán fronteras). Con el informe Pisa, manos a la cabeza, hay que exigir más esfuerzo, ¿a quién? A todos. Yo, que llevo pocos años en el cuerpo pero toda una vida rodeado de maestros, exijo mi culpa proporcional y propongo a los lectores que hagan el cálculo con una sencilla regla de tres. No, no intenten agachar la mirada, no me hagan como mis chavales de la ESO...al final no mirar a los ojos es mucho peor. Compartimos la responsabilidad, por supuesto. Menos a mis padres, que se entregaron a la docencia con una intensidad que solo decayó en los últimos años sometidos por un maremagnum que mezclaba lo digital con un paganismo disfrazado de laicismo. Repartamos, por supuesto, que aquí hay para todos: para los padres solícitos cazadores de los mínimos, que se engañan una y otra vez; para los hijos, acostumbrados al todo hecho y al esfuerzo minísculo; a los ministros del sector y claro, también al docente, hoy envuelto en verde, pero lustros atrás, en el silencio cómplice de la bondad tecnológica y el imperativo legal. En esta educación española de siglas, acrónimos y mareantes bilingüismos de saldo. Lo importante es que sean felices...lo importante es que aprendan y eso conlleva un esfuerzo, una molestia. Sí, memorizar y repetir o, en nomenclatura más engolada, interiorizar y mecanizar. Eso cuesta...en la próxima tutoría les voy a poner un viejo episodio de FAMA, a ver si les transmito la mirada del Tigre. Qué ochentero todo. Qué pre-LOGSE todo. Al final, el único responsable, como siempre, el General Armada. Anda, vete a tu cuarto a estudiar.Tampoco era tan difícil.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 5 de diciembre del 2013

jueves, 21 de noviembre de 2013

Más grande que la vida

El sábado estuve en el Poeta Eléctrico. Actuaba Cretino, el alter-ego del músico y humorista Luis Cebrián. Una cava de luces imposibles para iluminar el escenario. Canciones que son la vida. Canciones que son más grandes que la vida. Luis Cebrián y su banda salieron a ritmo de funk, de pastosa música disco. Luis hablaba con tono de predicador voluble: cada momento cambia su credo. Es parte de la nueva religión híbrida. Imaginad un repertorio en el que se mezcla Radiohead y Raphael, duetos imposibles entre Víctor Manuel e Iván Ferreiro y chistes sobre Intereconomía. Una y otra vez, en la misma semana que vuelve la incertidumbre a la educación aragonesa con el vaivén despreocupado de nuestra consejera, Luis cantaba una y otra vez: "We don't need no education". Más y más ladrillos en la pared contra la que nos golpeamos. Luis Cebrián es la voz de una generación harta, que espera que mañana sea mejor...mejor que que no haya mañana. Poesía en acordes sincopados, sección rítmica en un supermercado expropiado, flautas dulces porque a nadie le amarga un “me gusta”. En la compleja tela de araña en la que se convierten las vidas digitales, el trasunto del bufón ya no señala la desnudez del emperador, se ríe de sí mismo porque ha aceptado sus cadenas y cobra por llevarlas y mostrarlas al público. Cretino rompe el espejo para asegurarse de que todas nuestras caras vuelvan a su estado natural de distorsión: Tan absurdo como estudiar para funcionario en un país que no existe, como galos atrapados en nuestra aldea solo tememos a que el cielo caiga sobre nuestras cabezas. A esto hemos reducido nuestras vidas. Un parpadeo y una sonrisa. Hacer cuentas para tener un hijo. Tomarte un café con tu padre y hacer planes para la próxima temporada del CAI Zaragoza. Suplir la apatía del domingo tarde con la alegría de tener trabajo el siguiente lunes. Seguimos apretando los puños entre montañas de basura. Nuestra vida como una canción de los Planetas. Tenemos miedo pero no dejamos que nos domine. Cuando ya no queden mecheros ni batería en los teléfonos móviles, la luz de Cretino será lo único que ilumine nuestros corazones. 

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 21 de noviembre del 2013

martes, 12 de noviembre de 2013

D.A

Ya solamente hablo de los muertos. Robo todo lo que puedo, sus recuerdos, su forma de andar, robo de mi cerebro la imagen del gintónic en un bar pijo al lado del Hotel Corona, un bar de dos pisos. El gintónic reluciente, enorme, inabordable. Las seis de la tarde o más. Hablábamos, yo hablaba poco, pero hablábamos. Están los muertos, están los recuerdos. Está la matemática, Turing, Javier
Aquilué, Luis Cebrián, las bases de Malatesta. Los muertos no piden responsabilidades, los vivos sí. Saldaña y Cebrián. Cebrián y Saldaña. Estoy asustado, miro debajo de la cama, todos los días, todas las noches. Ana no lo sabe, Ana no se da cuenta. Cada tarde que pasa, en el silencio culpable, es una tarde que se evapora. Y deja sal, cristales de sal. Hoy tenía guardia en la biblioteca del Instituto. Una biblioteca horrenda, con libros llenos de signaturas plastificadas, sucias muy sucias. Libros clásicos que nadie lee y libros modernos que nadie lee y juegos del hambre y la metamorfosis y Bécquer y Góngora y alumnos que llegan castigados y silabean historias con faltas de ortografía. Y hace mil años yo estaba del lado de Jota y del lado de Luque, del lado de los poemas quemados por sol de Ismael Grasa. Yo miraba al sol y me imaginaba dentro de una canción de los putos Mestizos y de los putos Proscritos y ellos, los malos alumnos, siguen silbando y silbando sus historias llenas de faltas de ortografía. No os maldigo porque me dais de comer, porque pagáis los vicios que ya no tengo...cintas de cassette, películas de vhs, Kerouac y Dylan y Celentano y los pantalones de pana de Celentano y Guinda y Carnicer.

El Teorema Chino del resto. Va a sonar la campana y encuentro este libro, el libro de Félix. La canción de New Order, la canción de Bunbury. Una lista de spotify para tu muerte. 

te extraño. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Retroactivo

Uno de esos adjetivos que se utilizan siempre en el mismo entorno semántico. Uno solamente ve lo retroactivo en la Ley. Las leyes polémicas, las puertas abiertas de las cárceles: una etarra en el coche de su abogado mirando a la cámara, como un homenaje a la "Broma Asesina" de Alan Moore. Entre el Joker y Batman hay una línea muy difusa, como entre la ETA y el GAL, pero entre el Joker (el Guasón lo llaman en Latinoamérica, me encanta) y el inspector Gordon, el comisario jefe de la policía de Gotham (Ciudad Gótica, mucho más hermoso) hay un abismo. Gordon sigue las normas, las cumple, es metódico en su lucha contra el crimen, pero no rebla (que decimos en Aragón). Nadie puede echarle nada en cara al comisario Gordon, aunque a veces, cuando se queda solo, a última hora, en la comisaría, se echa a llorar. Los que han salido y los que van a salir son un símbolo. Un símbolo del bien frente al mal, de la Justicia con Jota mayúscula. Treinta años tras las rejas y tu vida , miserable, espero que dure lo suficiente para que te arrepientas. Porque entonces todavía te quedarán algunos años para darte cuenta de todo el mal que has hecho. Retroactivo no vale, es falta en ataque, es cambiar las normas del juego una vez empezado. Podemos, y debemos, analizar las posibilidades legales de los juegos malabares, pero la realidad es la que es: Estrasburgo manda porque se nos ha llenado la boca con la palabra Europa durante las dos últimas décadas. Me río de la soberanía nacional en una nación que no existe, en una nación en la que te abuchean si te declaras patriota, ¿qué vas a esperar? Esperas lo peor y aciertas, esperas que los sindicatos no se gasten el dinero de los parados en mariscadas pero lo hacen. Ciudad Gótica, a Halloween pasado todos seguimos con el maquillaje en los ojos para que no se note que los llevamos hinchados de tanto llorar. Qué duro ser progre en la noche de Todos los Santos: Decidirse por una fiesta católica o una fiesta yanqui. Se impone el Imperialismo. Yo hace años que me vendí a los USA. El otro día le pasé el PIN de mi móvil a Obama. Que no trabaje. No se tomen a broma esta columna porque hable de tebeos. Los tebeos son importantes, son como la vida: no por ser en blanco y negro tiene que ser peor.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 7 de noviembre de 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Censura


Están prohibidas las fotos de toreros en las calles de Barcelona. Toreros tuertos, atávicos, supervivientes de la lidia. Se censura porque el capote tiene color rojigualda. Censura, nos llevamos las manos a la cabeza, censura en una foto, una cruz sobre el cartel. Encendemos la grabadora y Albert Plá emite exabruptos que provocan solamente a medias. Tiene mérito, Plá lo ha hecho fuera de casa, Pepe Rubianes lo hizo jugando en casa y todavía levanta loas y aplausos entre la progresía estatal. Gijón tiene mayoría del Foro de Asturias. A la gente que vota a Foro de Asturias no le gusta que alguien sienta asco por ser español. Y lo censuran. Lo censura el pueblo de Gijón. No todo el pueblo, Octavio. El pueblo de Gijón representado por sus ediles. El pueblo de Barcelona, Cataluña plural y todo lo que quieras, pero los votos son los votos. Y la censura, censura. La mejor censura del mundo es la que uno se autoimpone. Ese es el silencio más miserable. Peret y Dyango han sufrido hasta hoy, hasta ayer. Albert Plá, intoxicado de rumba, grababa LP´s para charnegos y solo insulta cuando juega en casa. No sé si es autocensura o provocación. A mí me han censurado tres veces. La primera fue en un periódico musical. El que mandaba entonces dijo que lo que había escrito no iba con la línea del periódico. Señalaba una raya invisible sobre el suelo. No supe en qué momento la había saltado. Ahora no manda él. Espero que las cosas mejoren. Desde ese día no volví a escribir allí. Hace mucho que lo de Cataluña se nos ha ido de las manos. Pero hace mucho más que existe la censura. A mí me han censurado tres veces, creo que ya lo he dicho. Los tres medios eran dirigidos por gente que se declaraba de izquierdas. Pero eso es una anécdota, porque en Cataluña y en Gijón manda la derecha y también silencian. ¿Deberíamos asumir la censura como algo inherente a la sociedad occidental? El domingo se presenta Por qué escribo, el documental que han hecho sobre Félix Romeo Gaizca Urresti y Vicky Calavia. Una vez, en la televisión, Félix Romeo dijo que en los países musulmanes no había libertad y eso no podía permitirse. Hubo gente que tembló y trató de que se callara. En el mismo estudio. Me hubiera gustado charlar con él sobre este tema. Seguro que me hubiera animado a no callarme. El silencio es el peor de los crímenes.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 24 de octubre de 2013

domingo, 20 de octubre de 2013

Encuentros con Octavio Gómez Milián: Torrero y Calatayud

el próximo miércoles 23 de octubre a partir de las 19h estaré en la Biblioteca Fernando Lázaro Carreter de Zaragoza (C/Monzón 3, Barrio de Torrero) dando una charla: Literatura y música, la extraña pareja. Hablaré de la relación entre la poesía y la canción en la historia reciente de la civilización occidental, desde los cincuenta hasta ahora, haciendo especial hincapié en la tradición española, desde los cantautores y la Movida hasta la actualidad.

Se trata de una actividad incluida en el ciclo de Conferencias, encuentros y performances realizados en colaboración con el Grupo Hélice


y el viernes 25 de Octubre, dentro del ciclo Copa de Letras que coordina Blanca Langa, estaré en el Hotel Fornos de Calatayud a partir de las 19h junto a Luis Bazán Francisco Javier Aguirre. Hablaré del proceso de creación, de los relatos incluidos en mis últimos dos libros, Todos los vampiros quieren ser estrellas del rock y Amor analógico. Cultura pop y literatura.

sábado, 12 de octubre de 2013

Elogio de Álex

Iba a titular la columna de esta semana "Elogio de de la Iglesia", pero se me complicaba la repetición de preposiciones y, además, como los comandos anarquistas están llenos de analfabetos funcionales que no saben distinguir a un fascista aunque estén mirándose al espejo, he decidido encabezar el texto con algo más ambiguo. Álex de la Iglesia ha vuelto a dar en el clavo, sus "Brujas de Zugarramurdi" es una de las grandes películas de la temporada, de entre las españolas, la mejor que he visto desde “Extraterrestre” de Nacho Vigalondo. De la Iglesia, gamberro, sarcástico y cainita, dibuja un friso que parece atemporal pero que muestra un presente casi distópico: Un Madrid sepia de tiendas de compra-venta de oro frente a la exuberancia verde y tenebrosa del Norte de España, encerrado en una tradición de cintas VHS, ventrílocuos y caldo para aliviar el asma del alma. El humor, el enfrentamiento generacional, el aislacionismo -ya sea en una aldea de la Navarra más profunda o en el populoso barrio de Aluche-, los mitos y la tradición son el combustible de una obra con segundas lecturas. Álex de la Iglesia, que toma la tradición anglosajona y la desmenuza insuflándole una plasticidad castiza, vuelve a destacarse como el director que sacará de la mediocridad y la repetición de esquemas al cine español. Porque Álex de la Iglesia, de Bilbao, ama España...la ama como la amamos todos, con sus defectos y miserias, desenfocada y miserable, perpetuamente atrapada en un camino de no retorno: la entropía incontenible que se vislumbra en la Andalucía de “800 balas” o la decadencia de los centros comercionales en la hitchcockiana "Crimen Ferpecto" -¡Ay, ese Willy Toledo perdido para el arte en la cruzada imposible de la salvación stalinista!- o el demoledor comienzo de "Balada triste de trompeta", resumiendo el Franquismo en unos títulos de crédito de menos de un minuto. En la memoria, la serie zeta con "Acción Mutante" o la adptación de Barry Gifford en "Perdita Durango" con más mala baba que David Lynch en "Corazón Salvaje". Alex de la Iglesia, enfrentado a las mafias del baile, devoto consumidor del cine para adultos, ex-fanzinero en rehabilitación, devorador de cultura pop, la penúltima esperanza blanca del cine español.


Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del jueves 10 de octubre

sábado, 28 de septiembre de 2013

Casavella y los Gasol

En estas últimas semanas he vuelto a uno de mis autores de cabecera, Francisco Casavella. El último maldito, el barcelonés errante, dotado de una pluma superlativa que le hizo entregar obras magníficas como “Un enano español se suicida en Las Vegas” o mi favorita: "Quédate", donde retoma un imaginario barcelonés que lo entronca con otros grandes creadores: el Turó Park, el Barrio chino o los punk rockers enamorados que escuchan a los Clash. Casavella, como Loquillo o el autor del Makinavaja, el desaparecido Ivá, habla de una Barcelona cosmopolita, pero también de barrio y memoria, perfectamente emparentada con el resto de España por esas redes subterráneas de sangre, charnegos y equipos de fútbol. Ninguno parecía sufrir en sus carnes el hastío españolista y salvo apostátas de la rumba de última hora, es algo que parece común en la obra de los artistas catalanes. Y es que partiendo de que cualquier conflicto territorial, desde Gibraltar a la inmolación euskaldun que trae la desaparición del equipo ciclista Euskaltel, tiene carácter de cortina de humo, la idea de unos hijos de España orgullosos de su patria parece una distopía en el presente, una contradicción andante donde el independentismo, con su carácter cainista, es lo más español que queda en la piel de toro. Es una sensación de amancebamiento entre regiones, caduca y llena de alcanfor, la que nos llega a los españoles: nos roban, les roban, miles de informes firmados por universidades de siglas repetidas, públicas y privadas, economistas mediáticos que demuestran una cosa y la contraria con solo cambiar de canal o de periódico y sobre todo "profesionales de reconocido prestigio" que emiten juicios contradictorios sobre la viabilidad histórica y política del proceso secesionista. La contradicción llega hasta mí: zaragozano, aragonés, español, que ya no sé decidir si el problema es suyo, si lo es mío o si en realidad es un problema. Entristecido, preocupado por la mayoría callada y el miedo que alimenta su silencio, lo único inamovible, y te lo digo muy claro, Oriol, si al final nos separamos, para ti Piqué y Carles Pujol y para mí los Gasol. Eso sí que es innegociable.

Columna publicada en el Heraldo de Aragón del jueves 26 de septiembre de 2013

domingo, 22 de septiembre de 2013

Sobre Amor analógico


Muchas gracias a todos por vuestro apoyo: hemos agotado la edición especial de libro-discos y el pasado sábado fuimos muy felices en la presentación en Portadores de Sueños, a los que doy las gracias especialmente. También, por supuesto a David Mayor, que hizo una presentación generosa y muy cariñosa. A mis queridos Enrique, Víctor, Juan Luis y Manolo. A los músicos y a Javier Aquilué que hizo unas ilustraciones preciosas.

Coloco alguna de las reacciones que han aparecido en prensa: Una nota estupenda escrita por la web Zaragozafelizfeliz , Pablo Lorente, desde Diario Aragonés, en el Periódico de Aragón, en el blog del Capitán Lillo, Mondo Sonoro y en Artes y Letras de Heraldo de Aragón (que me mandó fotografiado Juan Luis Saldaña...)

Estoy muy orgulloso de esta entrevista en Paisajes eléctricos

También darle las gracias a Carlos Espatolero y todo el equipo de Aragón Fin de Semana por la entrevista que me hicieron el mismo día de la presentación: descargar

viernes, 6 de septiembre de 2013

El último vals del Indio Díaz

El final del verano coincide con mi cumpleaños y este año me han hecho el mejor regalo en mucho tiempo: un abono de temporada para el CAI Zaragoza. El baloncesto es grande, muy grande: con su épica de partidos trepidantes, con su panteón mítico de enormes individualidades y ese alejamiento mediático que supuso para mi generación la NBA. Cuando estoy un poco bajo de ánimo, se lo voy a confesar, me pongo en Youtube el concurso de mates del All Star del 2009, el día que Rudy Fernández hizo su primer mate con la camiseta de Fernando Martín (con tilde en la i, claro). Todavía soy capaz de recordar uno a uno a los jugadores del equipo que hizo el ridículo en el mundobasket de Argentina 90 o el que perdió con Angola en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Emocionarse con las derrotas es signo de madurez...o eso dicen. En la temporada 90-91, con el Pabellón Príncipe Felipe recién inaugurado, mi padre y yo cogíamos la línea 40 desde la Plaza de San Francisco hasta la Avenida San José con Cesáreo Alierta y caminábamos hacia la Granja, donde se alzaba el imponente polideportivo. Aunque años después disfrutaría de los conciertos de Leonard Cohen o Miguel Ríos, los primeros momentos de pasión entre esas cuatro paredes fueron aquella temporada. Era la época del segundo advenimiento de Kevin Magee y mi último año de EGB. Ruiz Lorente o Fran Murcia, Lucio y Alberto Angulo, Aitor Zárate que vino para diez días, Dani Álvarez que estudiaba ingeniería en el Centro Politécnico Superior, José Miguel Hernández cedido un año en el Magia de Huesca, todos tienen un hueco en mi memoria. Después, parpadeo un segundo y tengo treinta y cinco años y espero las listas de interinos de secundaria cruzando los dedos para tener algún destino. Aunque este curso, por lo menos, volveré al Felipe.

Columna publicada el 1 de septiembre del 2013 en el Heraldo de Aragón

sábado, 24 de agosto de 2013

La playa

Hay canciones de verano y canciones para un verano. De las primeras hemos podido escapar en mayor o menor medida estos últimos años y las segundas te atrapan para siempre: "El verano que estuviste en la playa/Y yo estaba solo en casa/sin saber lo que pasaba/y no me llamaste ni una sola vez". Así empezaba La playa, la canción que los Planetas grabaron en Nueva York en las Navidades del año 1997 y que luego sería uno de los singles del majestuoso LP "Una semana en el motor de un autobús", editado al año siguiente, como "El escarabajo más grande de Europa" de El Niño Gusano. Fue un buen año ese 1998, la verdad. Todavía recuerdo la cinta de cassette TDK de 60 minutos y el walkman que me acompañaba en el recorrido de la línea 20 desde casa de mis padres hasta la escuela de Ingenieros. La mítica línea 20 ha desaparecido devorada por el tranvía y el Actur ya no es el barrio alucinado y con un punto kafkiano del que hablaba Manuel Vilas en estas mismas columnas. También aquella canción, La Playa, se ha convertido en la banda sonora perfecta para recordar el final de los veranos de mi generación. Una historia de desamor postadolescente, de incomunicación en la era pre-internet, cuando la gente mandaba cartas y si te marchabas de viaje al extranjero utilizabas la llamada a cobro revertido desde una cabina. Si mis padres escuchaban "El final del verano" del Dúo Dinámico con la llegada de septiembre, yo acudo a Jota y sus chicos. El escritor y ensayista Eloy Fernández Porta defiende que se considere a los Planetas como un referente de la cultura española a la altura de San Juan de la Cruz. No sé si es cuestión de echar carreras para ver quién sale en más páginas de la Rolling Stone, pero está claro que la vida sería mucho peor sin los discos de los Planetas. Les dejo, aunque a todo el mundo le cuento que estoy estudiando exámenes, en realidad me dedico a defender a Ben Affleck como Batman en los foros de la red. Todos tenemos una personalidad secreta. Hay que ser flexibles.

viernes, 23 de agosto de 2013

Define encuentro en la tercera fase: Acuarela y Félix Romeo

Dedicado a mi amigo Alberto Navajas. Y a Jesús Llorente, claro. 


¿Cuándo empieza todo, Octavio? Me gusta que me hagas esta pregunta, sobre todo para poder dar la entrada, como en una mala obra de teatro: Todo empezó cuando leí en alguna revista moderna que el sello Acuarela cumplía veinte años. En realidad todo comenzó cuando recordé este correo electrónico del escritor Félix Romeo: (6/06/2008): querido Octavio, he hablado con Jesús Llorente, el de Acuarela... le he dicho que le escribirías, para hablar...
besazos!

Y adjuntaba el correo electrónico de Jesús Llorente. Félix me había comentado unos días antes que un buen amigo suyo, Jesús Llorente, el capo del sello Acuarela, quería organizar algún concierto, alguna fiesta en Zaragoza para celebrar la década y media de sello. Escribí a Jesús Llorente, quedamos en montar algo en noviembre en algún garito de la ciudad. Me imagino que de haber sido lo hubiéramos hecho en el Mar de Dios. Al final las cosas...bueno, se diluyeron.

Tres años más tarde moría Félix Romeo. En el 2011. Y dos años después, claro, se hacían veinte años del sello Acuarela. Y volví a escribir a Jesús Llorente. Quería hacer algo, no sé muy bien qué, que hablara de Félix y de Acuarela. Al final, las cosas, en vez de diluirse, han buscado su camino:


En el año 1994 aparece el primer disco de Sr. Chinarro. No era la primera referencia del sello Acuarela, ya que habían publicado anteriormente unos cuantos EP´s y singles en vinilo, pero sí que era el primer cd, la primera colección de canciones. En la serie mayor de Plaza y Janes, donde publicarían sus primeras novelas de éxito Ray Loriga o Benjamín Prado, aparecía Dibujos animados de Félix Romeo. En el disco de Sr. Chinarro aparecía una versión narcótica de Leave me alone de New Order. Aquel libro de Félix hablaba de Zaragoza, una Zaragoza codificada por líneas brumosas. Hablaba de estar solo mientras los demás también están solos. Chinarro podría haber sido un personaje de Dibujos Animados. Podría haber cantado la banda sonora del libro, sobre todo esa versión de New Order: "Déjame solo/Déjame solo/aunque solo sea estos últimos días".

En el año 1997 Acuarela publicó El porqué de mis peinados (luego lo reeditaría en el año 2001), el tercer LP de Sr. Chinarro. Fue mi primer disco de Chinarro. Lo compré años después, imagino, en aquella época estaba intoxicado de Velvet Underground y David Bowie. Pensándolo mejor, el disco me lo regaló mi madre. La mayor parte de los discos originales de aquella época me los regaló mi madre. Curioso. Comprábamos discos porque había que comprar discos. Era un sistema sencillo, si te gustaba la música comprabas discos. Y si no estaban a la venta los discos que te gustaban, montabas una discográfica y convertías las maquetas en vinilos. Supongo que no sería tan fácil. En 1997 Félix Romeo tenía 31 años. Ya soy más viejo que él ahora mismo. Hacía tres años que había publicado Dibujos animados y faltaban cuatro años para publicar Discoteque. En El porqué de mis peinados la voz de Antonio Luque se mezclaba con Sandra. Mi imaginaba a Chinarro como un oscuro sucedáneo de Corcobado, un nuevo Nacho Laguna...pero aquel disco-y uno de los conciertos que dio en Radio 3, grabado en una cassette TDK de 60 minutos-te daba completamente la vuelta a la cabeza. Había escuchado a Sr.Chinarro en un disco tributo a la Movida Madrileña en el que hacía una versión psicótica de Han caído los dos de Radio Futura.

Cuando decía aquello de Capitán Cavernícola, volvíamos a los dibujos animados. O el teclado afónico de Tu casa o la mía, las rimas imposible, Gómez de la Serna, los relojes de arena y el sample de Ritmo de la noche. Lavabos sucios, cuchillas de afeitar calientes. En El Porqué de mis peinados estaba Quiromántico y eso sigue poniéndome dura el alma.

En el año 2001 Alberto Navajas me regaló Renacimiento, un poemario de Michel Houllebecq, en la primera edición que realizó Acuarela Libros. Sorprendentemente el núcleo duro de la gente con la que pasaba mis horas en aquella época conocíamos a Houllebecq por haber grabado un disco de spoken word (bueno, entonces no lo llamábamos así) en otro de esos sellos que nos habían roto la cabeza: Green Ufos. En realidad lo había grabado con música de Bertrand Burgaralat para el sello Tricatel. Es lo de menos. Todos queríamos ser modernos y no íbamos a permitir que la pérfida albión nos amansara. Escribíamos sobre la nueva música francesa, le quitamos el polvo a los disco de Battiato y esperábamos que alguien nos pasara grabaciones de Os Mutantes, que era lo más. Me estoy yendo. La colección Acuarelas Libros es una maravilla, uno de esos sitios donde uno podría almacenar la memoria de la especie en unos pocos ejemplares. En la lista de libros publicados aparecían obras de Martín López-Vega o Dennis Cooper. Sobre Cooper y Jesús Llorente habla Félix Romeo en una de sus columnas en ABC, en sus Iluminaciones del año 2008. Llorente ha entrevistado a Dennis Cooper, que aparece como un demonio malvado, depravado gay de la contracultura. Años más tarde Nacho Vegas aparecía con una camiseta de Cooper como si fuera el último gurú de la causa. Hace tiempo que no creo en Vegas. Siempre llega tarde, aunque le gusta vender su pescado como fresco.

Durante aquel año apareció Discoteque, la segunda novela de Félix Romeo. Hay una canción de El Porqué de mis peinados, se llama Diario de Pitágoras: "Unas cervezas, dos en el tren, tres en el coche, mira qué bien./Decimos adiós a los guardias civiles que nos vigilan al salir de las ventas." que me recuerda al viaje de Torosantos y Dalila Love por las carreteras de los Monegros. Discoteque tiene algo de realismo mágico baturro, es sórdido pero creíble, amoroso y apestoso, como si en la rima consonante uno encontrara la salvación. Mientras escribo este texto recuerdo que hay un relato de Félix en una antología titulada Almanaque (After-Hours, una muestra de cult fiction) que editó Reservoir Books en la primavera del año 1999, un relato que se titula Préstamos e intereses (y que, por cierto, está dedicado a Pepe y Jorge Melero...a los que espero les guste lo que estoy escribiendo), que adelanta un poco el tono de Discoteque. Pistolas con huellas de verdad, la primera frase: "Ya sé que las mejores historias transcurren en Los Ángeles o en América o en Miami, pero esta no transcurre allí." Hay un relato de Jesús Llorente en el libro, se llamaba Quedamos como amigos y hablaba, bueno, de amor y sangre. Era un relato clásico, muy de la época, sobre todo por el tema de la bolsa llena de pesetas.

Lo que más me gusta de Almanaque son las biografías de los autores. Casi parecen biografías imposibles: de Félix Romeo pone: Nació en Zaragoza en 1968. Ganó el premio Ícaro de Literatura con su primera novela, Dibujos Animados (Plaza y Janés 1996). En 1999 tiene previsto publicar la novela Boxeo y el libro de cuentos Enero y febrero. Es director del programa La Mandrágora de TVE.

Me gusta lo de los libros que iba a publicar Félix. Es un poco como esa vieja sección de Sergio Algora en el Zona de Obras: Los libros imposibles de Algora.

De Jesús Llorente pone que nació en Cádiz en 1972. Ha publicado los libros de poemas Luna Hiena (Vitrubio, 98) y Verano muerto (Renacimiento, 99). Ha traducido a Philip Larkin, Dennis Cooper y Patti Smith. Dirige el sello discográfico Acuarela. Tengo otro libro de esa misma colección, Almanaque (invasores de marte), publicado en el invierno del año 2000. Pasamos de Barry Gifford a Philip K. Dick en poco más de un año. Aparecen Rodrigo Fresán, Roberto Bolaño o César Aira. No aparece Félix, sí que aparece Jesús Llorente, su cuento se llama Cómo odiamos las despedidas. Dos de los protagonistas se llaman Stan y Lem. En la biografía de Jesús Llorente para ese libro ponía que había nacido en Cádiz en 1972 y que había publicado dos libros de poemas, Luna Hiena (Vitrubio, 98) y Verano muerto (Renacimiento 2000). Año arriba, año abajo. El libro tenía un precio de 1995 pts/11,99 euros.

Repaso los viejos fanzines de Confesiones de Margot: en el número 8, de abril del 2003, entrevistamos a Manta Ray, Alberto Navajas y un servidor. Alberto Navajas, la conexión de Confesiones de Margot con el sello Acuarela, entrevista a Emak Bakia en el número 9 (Septiembre, 2003) y en el siguiente número (CdM 10, Enero del 2004), firma una entrevista a Berg Sans Nipple y un reportaje sobre el Tanned Tinn Festival del 2003. Estoy seguro que hablamos alguna vez de Thalia Zelek, en aquella época en la que giró por España...pero no sé si llegamos a incluir una entrevista en algún sitio. En aquel año 2003 me compré El ventrílocuo de sí mismo, el último disco de Sr.Chinarro en Acuarela. Es un gran disco, como todos los de Chinarro. Más luminoso en sus formas, que no en su fondo, Luque había construido a su alrededor una leyenda de desaliño y dejadez de la que le iba a costar salir en los años siguientes. Grababa mucho, pero todo era muy bueno. Tan bueno era componiendo como sacando de quicio a público, promotores y discográfica. La leyenda decía que trabajaba haciendo donuts. En el tema Los carteles, Luque decía una y otra vez: Zeta, zeta, zeta. En aquel año 2003 vi en directo a La Costa Brava haciendo una versión de NH3 Light de Sr.Chinarro. La canción hablaba de Santillana y aparecía en un disco llamado Cobre cuanto antes que había aparecido en Acuarela en el año 2002.

En el año 2004 me llegó a casa una copia de In black we trust de Grupo Salvaje. Eran los últimos tiempos de los fanzines, de la grapa y el papel. Grupo Salvaje, con su nombre a lo Sam Peckinpah, ofrecían exactamente lo que tú le hubieras pedido. Me gustaba aquella canción terrosa que se llama Elvis love us. Estaba allí, todo junto: David Lynch, el desierto de Mojave y los cuadros de Edward Hopper. Es uno de esos discos que tienes que escuchar mil veces para encontrar la respuesta. Y uno de esos discos que se pierden en las mudanzas. Busco entre los cuentos de Félix y encuentro este fragmento: Cae una lluvia ridícula, pero suficiente para empañar el parabrisas. Pongo en marcha el limpiaparabrisas. El ruido de las gomas del limpiaparabrisas se parece a una canción de Mogwai. Ana se agarra las puntas de los pies. Se masajea los dedos. A Ana le gusta el orden. Ordena los libros. Ordena los vasos. Ordena las sábanas.

Luego los dos protagonistas de Lear or Lear, aparecido en el años 2005 en el libro Historias de Loarre (March), entran en Huesca y toman algo en el Café del Arte. Si Grupo Salvaje cree en lo negro, yo creo en las casualidades.

En el año 2008, el mismo año que Félix Romeo me escribió para tratar de montar una fiesta concierto aniversario de Acuarela en Zaragoza, Félix editaría Amarillo y Jesús Llorente lo entrevistaría para Rock de Lux (Número 263 de Junio 2008), además de realizar la reseña del libro editado por Plot. Félix hablaba de Chusé Izuel, pero eso, puede que ya lo sepas. Entiendo que, por las fechas, la entrevista se hizo en mayo y Jesús le comentaría a Félix que se iban a cumplir quince años de sello y que le gustaría hacer algo en Zaragoza. La entrevista llevaba una especie de título: Pérdidas y desamores. El pie de foto lo dejaba todo muy claro: La amistad, la muerte y cómo acostumbrarse a la sombra de los seres desaparecidos...

He vuelto a escribir a Jesús Llorente. En realidad no sé muy bien qué preguntarle...no sé muy bien qué preguntarle que no le hayan preguntado ya...que si el indie, que si internet, Antonio Luque, veinte años..la brumosidad de los días pasados, las minorías que acuden, como minorías, claro, a los conciertos. He pensado mandarle el texto que he escrito y ver qué me contesta. No sé si le gustará o no..

Bueno, lo único que quería de verdad es tirarle de la oreja por no haber publicado el debut de Kiev cuando nieva. Pero eso es otra historia.


domingo, 18 de agosto de 2013

Ragazzo solo, ragazza sola

En el año 1970 David Bowie no era todavía el extraterrestre ambiguo que definiría la música en la década siguiente, así que su compañía de discos decidió venderlo al resto de Europa como una especie de Cliff Richard de mirada bicolor y le propuso grabar su único éxito hasta entonces, Space Oddity, en italiano. Para ello recurrieron al mítico letrista Mogol, que se había hecho famoso, entre otras cosas, por escribir el texto de Una lacrima sul viso que Bobby Solo había inmortalizado tras su victoria en el Festival de San Remo de 1964. Mogol, que ya había adaptado temas de The Mamas and the Papas y Procol Harum, decidió llevar el tema de Bowie a su terreno y convirtió la historia del Mayor Tom, un astronauta abandonado en la inmensidad del cosmos, en una balada melancólica de incomprendido amor adolescente que tituló Ragazzo solo, ragazza sola. El single se publicó en Italia sin ningún éxito y , puesto que unos meses después llegaría desde Marte Ziggy Stardust, aquel tema escrito por Mogol y cantado con una inusitada flema mediterránea por Bowie se convirtió en una rareza. Más de cuatro décadas después aquella canción vuelve a estar de actualidad por el estreno de la nueva película de Bertolucci, Tú y yo, que toma como inspiración Ragazzo solo, ragazza sola. Una historia íntima, casi teatral, que se ha podido disfrutar estos días en la cartelera zaragozana. Que unos multicines reserven alguna de sus proyecciones para este tipo de propuestas y más si es en versión original y a un precio asequible es un esfuerzo loable. Esperemos que permita saciar los apetitos cinéfilos de quienes siguen extrañando los desaparecidos cines Renoir. Yo, he de admitirlo, fui a ver una de zombies en inglés, pero de eso, de los muertos vivientes y del Gobierno, hablaremos la próxima semana.



Columna aparecida en el Heraldo de Aragón el sábado 17 de agosto del año 2013 

Octavillas pop especial agosto: canciones de verano con Beatriz Pitarch

El pasado sábado dedicamos las octavillas pop a las canciones que hablan del verano, la playa y el mes de Agosto: hablamos de Xavier Cugat, de cubetas de vinilos, de ferias y rumba, de Nico Fidenco y toda la parafernalia de la arena y el mar azul, junto con Beatriz Pitarch: descargar aquí 

Programa emitido el sábado 17 de agosto de 2013

viernes, 16 de agosto de 2013

Edición limitada disco-libro: Amor Analógico

Amor analógico son relatos de ciencia ficción de la edad de oro ilustrados por Javier Aquilué en un proceso postal absolutamente artesanal y radiados durante el año 2013 en el programa de radio Can Tuyus presentado por Miqui Puig. 

Amor analógico recoge los doce relatos que escribí y leí en el programa que Miqui Puig realiza cada noche en Xarxa Radio, Can Tuyus. Un programa en el que las canciones pop se mezclan con lo básico, de la memoria a la emoción. Miqui, que es un hombre de grapa y fanzine, aceptó encantado la propuesta y cada noche, de madrugada, le llamaba desde Ateca o Zaragoza, para contarle una historia de amor y ciencia ficción. 

Pero no era suficiente, escribí a mi amigo Javier Aquilué para pedirle que acompañara las palabras con sus
ilustraciones. 

Mandaba cartas a una dirección en Huesca y al final, llegó la forma en blanco y negro. 

Futurismo (y su esplendor geométrico), Alan Turing, Locus Sorus o Luis Alberto Spinetta cantando al amor galáctico han llenado
los huecos que faltaban entre las historias. Battiato, Warren Ellis, Franklin Richards enamorado de Rachel Summers, ROM...e ir a ver 2010 Odisea dos con mi padre en un viejo cine de Zaragoza y no entender nada. 

El libro Amor analógico aparece en la colección Canto de Lupa de la Editorial Comuniter en una primera edición limitada de treinta ejemplares en formato Libro-disco: el libro más una mixtape contemas compuestos para la ocasión por músicos como Pablo Malatesta, Eduardo Mecanismo, Juan Luis Saldaña, Nico Casinelli, Juan Verón, Astillero Monegros, Walden y  Räro dj e inspirados en cada uno de los relatos del libro.  Con diseño de Víctor Montalbán, interludios a cargo de Eduardo Mecanismo y máster de Pablo Malatesta. 

Si estás interesado en reservar uno de los ejemplares de esta edición limitada y numerada (30 libro-discos) ponte en contacto a través de este correo o en el mail: ogomezmilian@gmail.com 

domingo, 11 de agosto de 2013

Contigo en la playa

¿Cuántos de ustedes han cantado aquello de "no, este año yo no estaré contigo en la playa"? La adaptación que hicieron los Sonor de aquel maravilloso Con te sulla spiaggia de Nico Fidenco, cantante melódico de los sesenta italianos, de esos que interpretaban sus temas con orquestas de muchos violines, épicos y elegantes. Nico Fidenco tuvo un éxito todavía mayor con Legata a un granello di sabbia, que en Latinoamérica se popularizó como Granito de Arena y que fue el primer sencillo de 45 r.p.m que superó el millón de copias vendidas en Italia. Fidenco, en aquellos años sesenta de beat europeo, tenía todas las cartas en la mano para triunfar y un solo inconveniente: era muy feo. Sí, nada de la imagen que tenemos de galán melódico triunfando en las galas de verano. No, Fidenco era un pianista a sueldo de la compañía RCA que se dedicaba a componer y arreglar para distintos intérpretes de canción ligera y que cuando le propusieron cantar sus propios temas en la portada de sus EP´s siempre había una foto de una muchacha mediterránea de buen ver. Y aunque intentaron prolongar su fama haciendo que se presentara a la edición de 1967 del Festival de San Remo con la entonces popularísima Cher, no hubo manera. Nico Fidenco abandonó las listas de éxitos a finales de los sesenta, pero aunque ya no pudiera ser crooner, Fidenco siguió ligado a la música durante las décadas siguientes como compositor de bandas sonoras. Suyos fueron los temas instrumentales que acompañaron los primerizos desnudos de las películas S de Laura Gemser. La Gemser, Emmanuelle Negra, mito érotico en largometrajes de capital europeo que trataban de seguir el éxito de las originales norteamericanas y que con tanta fruición devoraban los españolitos medios en los cines de arte y ensayo de Perpiñan. Nico Fidenco del yeyé a los sillones de mimbre.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 10 de agosto de 2013

lunes, 5 de agosto de 2013

Cachito mío

Hace un par de semanas paré en una gasolinera que hay en la entrada de Calatayud y mientras esperaba para pagar me puse a rebuscar entre los estantes de discos de saldo. Ya quedan pocas estaciones de servicio donde uno pueda practicar el milenario arte del husmeo entre cintas de carretera y la verdad que es una pena. Entre discos de The Doors o Kenny Rogers encuentro una auténtica joya, un clásico: Nat King Cole canta en español. 2,95 euros. Las versiones en español de Nat King Cole son grabaciones eternas, banda sonora de viajes y verbenas, y es difícil encontrar una familia que no haya tenido una cinta de cassette o uno de esos cartuchos de ocho pistas, mastodónticos e inencontrables, que comenzaba, casi de manera invariable, con el inmortal Cachito mío. Banda sonora original de viajes, verbenas y fiestas. Cole, que había sido parte de la escena jazz norteamericana en los años cuarenta, alcanzando la fama como pianista con el Nat King Cole trío, decide entrar a grabar en el año 1958 una serie de clásicos del repertorio latinoamericano. Entre La Habana y Ciudad de México registra rancheras y boleros clásicos como Las mañanitas o Piel Canela. Lo curioso era que Nat King Cole no hablaba ni una palabra de español y tampoco era capaz de aprender un idioma en unas semanas, así que tuvo que memorizar de manera fonética los textos, repitiendo los sonidos una y otra vez hasta que consiguió aprenderse las canciones. Eso, evidentemente, trajo como resultado ese fraseo tan caraterístico en sus interpretaciones, en las que parece estar masticando las palabras, pero que, por otro lado, le otorgan un sabor añejo, emocional y mítico a las versiones de Cole. Te prometo, cariño, que si esta noche tocan Ansiedad, te saco a bailar. 


Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del viernes 2 de agosto de 2013

sábado, 27 de julio de 2013

s03e23: Verano raro (4ºentrega) Soda Stereo (25 de julio de 3013)

Buenas noches Miqui...esta noche vamos a continuar con nuestro verano raro...en esta ocasión te llamo para hablarte de una banda, pero no una banda más: te imaginas una banda que es más famosa que los Beatles, que su separación y posterior gira de reunión fue más impactante que la de los Héroes del Silencio...una banda que vendió millones de discos y hizo cientos conciertos, pero que si preguntas a cualquier hipsters/popero/gafapasta medio no tiene ni idea de quién son?...sí, sí que es raro, pero ellos se llamaban Soda Stéreo y tenían canciones tan buenas como estas:


Sí, esta noche te quiero hablar de Soda Stereo, la banda de Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio, que fue famosa no lo siguiente en toda latinoamérica, sobre todo en su Argentina natal , pero también en Chile, Mexico, Ecuador o Perú (y no sigo que todos sabemos de lo que estoy hablando) y que en España y por supuesto en la escena anglosajona pasó sin pena ni gloria, a pesar de que tuvo algunos fans famoso como Bono de U2 o la The Police sin Sting, tanto que Andy Summers llegó a ofrecerle a Cerati grabar un disco de The Police sin Sting...sí, sí...pero esa es otra historia 

Desde el año 1984 al 88 Soda Stereo edita discos como Nada personal o Signos, llenos de canciones mágicas, como Juego de Seducción o Signos, donde se mezcla el ska, la nueva ola o afterpunk de la época. Discos notables en los que sobre todo se destaca la capacidad como compositor de Cerati y sus letras, crípticas y oscuras, con un punto poético de esos que tanto gustan en aquella época a los seguidores de The Cure o Joy Division. Están en la misma liga de otras grandes bandas, también desconocidas por estos lares como Sumo, Virus, Los Redonditos de Ricota o solistas como Charly García... a final de los ochenta ya son muy famosos, graban en Nueva York con Carlos Alomar, que había sido guitarrista de Bowie y en sus conciertos en directo les hacen los coros las Supremes de Diana Ross...son habituales en las revistas del corazón, en Argentina uno puede ser rockero y salir en el Hola (allí se llama El Caras), sin problema...no sé si más famosos que Jesús, pero sí más famosos que los Beatles... el momento álgido llega con el final de la década: su maravilloso LP Canción animal fueron la primera banda en Argentina, y claro, en toda latinoamérica que editaba en cd. Este disco, Canción animal fue el que más éxito tuvo en sucarrera fue publicado en el año 1990 y contenía su canción más conocida, De música ligera. Auténtico hit, si te parece bien, te lo voy a poner para que lo escuches:

 Cumpliendo todos los preceptos de las grandes bandas de rock, después del disco mayúsculo, comienza la desintoxicación en todos los niveles, habían tocado para medio millón de personas en Buenos Aires, en un concierto gratuito en el año 91, se habían convertido en auténticos dinosaurios del rock...así que tenían que dar un viraje...y claro, a principios de los noventa, ¿qué hacían las grandes bandas para demostrar que todavía podían seguir siendo modernos?...claro que sí, Miqui, lo que hacían era entregarse a la electrónica....Soda Stereo no fue menos, auspiciado por un movimiento que se llamó rock sónico, en el que estaban, entre otros, Juana La Loca, Martes Menta o los Babasónicos, se mezclaban las programaciones con las guitarras ácidas...para no faltar no les faltó a los Soda Stéreo ni su propio Brian Eno...en este caso, Daniel Melero, un músico del underground porteño, con el que había trabajado Cerati en un disco en solitario y había sido miembro de una de las primeras bandas de tecnopop argentina, los Encargados. Con Daniel Melero se recluyeron y grabaron uno de los disco más experimentales de la historia: Dynamo. Aquel disco contenía en su libreto una máxima imperecedera: ¿Dónde está la música, en los cables? Y sonaba así (pon un fragmento, unos segundos)

Giras por toda latinoamérica, te estoy hablando de ochenta o noventa conciertos en cuatro meses...aún tienen tiempo de grabar un LP más, Sueño Stéreo y, como no podía ser de otra manera para la época, el MTV Unplugged de rigor, ¿te acuerdas de los desenchufados de los noventa, no Miqui, pues los Soda también grabaron uno, que se llamó Comfort y música para volar y apareció en el año 1996. El agotamiento era evidente, los tres querían encarar proyectos personales y el 1 de Mayo de 1997 en un comunicado de prensa anunciaban su separación, que terminó, en realidad, con un concierto en el estadio de River Plate y el consiguiente doble directo.

Pero la historia, claro,
no termina aquí: Charly Alberti, Zeta Bosio y Gustavo Cerati continúan con sus proyectos en solitario y en cada entrevista que les hacen durante la siguiente década les preguntan por la vuelta de Soda Stéreo. Como no podía ser de otro modo y como sucedió con otros dinosaurios como los Eagles, los Héroes del Silencio y mil bandas más...y claro, al final, vuelta a empezar: en el año 2007 anuncian que vuelven, la gira se llamará Me verás volver (como un verso del tema En la ciudad de la furia): veinte conciertos y más de un millón de personas viendo la vuelta de Soda Stéreo. Eso sí, Cerati dijo desde el principio que "La vuelta de Soda es una burbuja en el tiempo" y al final del último concierto la burbuja explota y se acabó. No más Soda Stéreo.

Un par de años más tarde, por cierto, Gustavo Cerati sufre un infarto cerebral después de un concierto en Caracas. Desde entonces se encuentra en coma y con respiración artificial. Algo más en la leyenda de los Soda Stéreo...esta situación triste y rara...
pero bueno, nos quedamos con lo bello y lo extraño también, porque son bellísimas las canciones de Soda, desde sus comienzos afterpunk, newwave, pasando por la mirada hacia el soul y el funky de los ochenta, las guitarras en los noventa, con la música alternativa y el grunge y el invitable viraje a la electrónica de finales de los noventa...casi de manual..miles de discos vendidos, millones de personas viéndolos en directo...y aquí, ya te digo, pocos modernos con conocimiento de causa...espero que te haya gustado Miqui...te dejo con un tema, mi favorito, se llama Persiana Americana...hablamos pronto: 


s03e22: Los tucanes (verano raro 3ºentrega)




La noche de los raros, de los especiales, la noche al margen. Hemos escuchado este tema, que en su versión original aparecía en el año 1989 en el disco De espaldas a ti de Esclarecidos. Me da vergüenza hablar de los Esclarecidos con un tipo como tú, que sé que eres fan absoluto. Esclarecidos, además de por la maravillosa voz de Cristina Lliso, eran conocidos por los arreglos imaginativos de sus temas, que podían jugar con la canción de autor, el pop arty e incluso con devaneos con el jazz...las letras, unas veces crípticas, otras más poéticas, pero siempre originales las componía Alfonso Pérez, marido de Cristina, que comenzó como batería para acabar solamente escribiendo letras...bien, pero este tema, justo este tema no lo escribió Alfonso, es obra del poeta maldito Javier Corcobado,que entregaría otro texto maravilloso en Noche de hiedra y la Mala Rosa, en una trilogía de una belleza increíble...Corcobado otro raro del pop español, pero raro oficial y nosotros no somos mucho de burocracia en Can Tuyus. Una canción sobre un tucán, animal exótico donde los haya...¿y esto, a qué viene, Octavio? Pues que la siguiente canción que le viene a la cabeza a uno cuando habla de Tucanes...es una que grabó Sergio Algora en el primer disco de la Costa Brava...y hoy, que estamos en la noche del aniversario de la muerte de Sergio, te voy a poner un poco del tema: se llamaba 1 de septiembre del año 2000

Te voy a poner en situación, Miqui. Después de la separación de El Niño Gusano, por cierto, el otro día estuve con Pedro Vizcaíno de Grabaciones en el Mar y me compré el último LP de Joaquín Pascual, el de Josh Rouse y la reedición en vinilo de El escarabajo más grande de Europa, monta una banda que tendrá su espacio en este verano de raro, Muy Poca Gente, junto con Rafa Domínguez, que compagina la banda con Sergio (del que era amigo desde críos y con el que había montado una banda de adolescentes, Tras el francés) con su labor como guitarrista de Enrique Bunbury. Graban un LP y un EP y tienen que separarse, entonces Fran Fernández, que había estado en Australian Blonde y quería una banda para grabar sus canciones en castellano empieza a frecuentar Zaragoza y entre juergas (muchas) y ensayos (pocos) deciden junto a Eloy Cases y Dani Garuz montar La Costa Brava. Y comienza el delirio: la capacidad compositiva deAlgora en comandita con Dani Garuz se combina con el talento costumbrista de Fran Fernández para generar un torrente de canciones: primero Déjese querer por una loca, grabado en el Puerto de Santa Maríajunto a Paco Loco en los primeros meses de 2003. El disco aparece con Grabaciones en el Mar y contiene una versión de una banda que no había grabado todavía nada, una banda que tenía un nombre rarísimo: Kiev cuando nieva. El tema se llama 2 de septiembre del año 2000. O al menos es lo que pone en la carátula del cd-demo que me enseña Sergio Algora una tarde que estoy en su antigua casa, en la de Espoz y Mina, justo encima de lo que será el Bacharach años después. Yo le estaba entrevistando para un fanzine y entre whisky con hielo y whisky con hielo surge el tema de esta canción. Sergio me dice que una mañana, tras una noche difícil, se despierta con un cd copiado sobre el pecho. Recuerda poco a poco que dos chicos jóvenes se le han acercado mientras pinchaba en un garito, la Caja de los Hilos y le han pasado la maqueta. Sergio la guarda sin más en un bolsillo y al día siguiente queda abandonada en un rincón de la casa. Y allí se hubiera quedado si no llega a ser porque Fran, baja a ensayar los temas que irían en ese disco, Déjese querer por una loca, y se queda a dormir en casa de Sergio. Buscando entre los discos encuentra la maqueta, la pone y cuando escucha el tema se queda fascinado, dándole la brasa a Sergio para que la grabe. El tema es que saben que el grupo se llama Kiev cuando nieva pero no saben mucho más de él, ni de los chicos que la habían grabado ni nada de nada. No había internet o no estaba tan desarrollado como ahora. Ellos graban el tema y a Fran le ha gustado tanto que ese mes de Julio que vuelven a bajar a Puerto de Santa María a grabar los Días más largos, que pasa de ser un EP con tres temas para acompañar a Hazte camarera se convierte en el segundo LP que graban en menos de un año. Fran incluye su propia versión del tema de Kiev cuando nieva, esta vez le cambia un poco el título.

Esta versión la habían grabado en noviembre del año 2002. En los créditos de los discos ponía que los autores eran Kiev cuando nieva, pero que nunca habían grabado un disco y no se sabía muy bien quiénes eran en realidad. Aún llegarían a grabar un nuevo LP, el tercero en menos de un año, Se hacen los interesantes, que incluye los registros de algunas de las versiones que tocarían en el Festival Periferias de aquel año en Huesca (como la ya mítica versión de los Módulos, del Nada me importa) y, continuando con su tradición de grabar canciones inéditas, incluyen una de Sebas Puente que nunca ha grabado Tachenko: Favorita. Todo el mundo habla de La costa brava, de sus tres discos en menos de tres meses, de los conciertos a domicilio que hacían casa por casa...y la gente, los indie fans, olvidan a Kiev cuando nieva y aquel misterioso tema 2 de septiembre del 2000.


Años más tarde, conocí a Javier Aquilué, en circunstancias mucho más prosaicas que una noche de psicodelia y baile. Kiev cuando nieva se formaron en Cuenca, en la escuela de Arte, Antxon Corcuera y Javier Aquilué estudian Arte y comparten su gusto por la música folk, el ruidismo y el pop psicodélico. Hacen programas extraños de radio y componen sus primeros temas juntos. Concretamente su primera maqueta. Aquella maqueta fue moviéndose de discográfica en discográfica y sobre todo Acuarela pareció interesarle publicarla, pero tras marearlos mucho, al final no la sacan. Esa desazón hace que los Kiev cuando nieva paren un tiempo, pero es justo en ese momento cuando La costa brava graba su tema y los convierte en el secreto mejor guardado del indie. Inéditos y misteriosos. Recuerdo que al principio de conocer a Javier le pregunté por el misterioso título de la canción; 2 de septiembre del 2000. Javier, discreto como es él, se encogió de hombros y me dijo: en realidad es el segundo corte de la maqueta, lo de septiembre del 2000 es que lo grabamos aquel mes...todo el misterio, las cábalas, las interpretaciones misteriosas, desaparecidas...


Aldente

Todos los años, durante las primeras semanas del verano, me acuerdo mucho de Sergio Algora. Cada día que pasa me doy más cuenta de que su ausencia (como la de Félix Romeo) ha dejado a Aragón huérfana de talento, ilusión y rebeldía. Somos como muertos vivientes caminando por las plazas vacías de Zaragoza esperando que alguien nos ofrezca tomarnos un gintónic en una terraza. Pero seguimos adelante porque apretar los dientes con fuerza nos permite marcar el ritmo en el baile. Estos días he estado escuchando canciones que me recuerdan a Sergio, canciones de labios muy rojos, de gafas de sol y vermut con sifón: la primera versión de Xavi de Peret con unos bajos que años después copiarían los Stone Roses. También aquello de "más violines, más violines", como disco imposible en el que Scott Walker graba, con arreglos de Burt Bacharach, en español la Puerta del Amor en la versión de Nino Bravo. Cuando David Byrne se atiborraba de sonidos latinos, Sergio llevaba tiempo tocando con una banda que se llamaba Muy Poca Gente y con los que hacía en directo una versión de Os Mutantes, una mezcla de pop anglosajón, psicodelia y raíces brasileñas: El Justiciero. Buceando entre joyas escondidas de los sesenta españoles, Sergio seguía las huellas de Fernando Arbex para amar a Juan Pardo, pero eligió Nada me importa de Los Módulos para que sirviera de resumen de su vida. Salvó en su inmenso corazón canciones de trepanación y monos pero acabó reverenciando a Germán Coppini, elegiendo como el tema perfecto Escenas olvidadas de Golpes Bajos. Cuentan las esquinas que Algora cantaban en francés porque sabía que le iba a tocar escribirle letras a Gainsbourg en el cielo, así que, todas las noches, antes de la hora del champán, enciendo mi tocadiscos y pincho Capri c'est fini de Herve Vilard.

Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 27 de julio de 2013

lunes, 22 de julio de 2013

Recordando a Sergio Algora (martes 23 de julio)



El próximo martes recordaremos a Sergio Algora, sus canciones y sus palabras.



Será dentro de las Noches de Verano del Teatro de las Esquinas:

Una primera parte en la que habrá lectura de nuevos poetas aragoneses (Poetas 3.0) y Recordando a Sergio Algora con José Luis Esteban (coordinador del ciclo) e invitados

Cuando se abrió el escenario Sergio Algora llevaba la camisa estampada más chula que he visto en mi vida y bebía una copa de champán frente a dos platos de pinchadiscos mientras se subía las gafas oscuras con un dedo. Era uno de esos personajes con poder sobre la eternidad.
Las múltiples vidas de Sergio Algora (revista Rolde)

posteriormente Experimentos in da notte en acústico (dos micros y una guitarra) interpretaremos algunos de los textos de Sergio Algora, tanto de sus libros de poemas como de las canciones que compuso junto a sus bandas. Recuperaremos alguno de los temas que preparamos hace años para un ciclo de recuerdo en el Fórum de la FNAC invitados por Ángel Gracia: Envolver en humo, Cielo ha muerto, Muy Poca Gente o Yukón...todo estará presente, con el deseo de volver a lo exquisito entre los cadáveres. Los Experimentos in da notte contaremos con invitados como Javier Aquilué (Kiev cuando nieva) o Juan Luis Saldaña, entre otros.

Martes 23 de julio en la sala 0 del Teatro de las Esquinas a partir de las 21h
Entrada 8 euros (con consumición incluida)


También el lunes 22 de julio a partir de las 22h en Aragón Radio un monográfico de Comunidad Sonora servirá para escuchar una selección de las canciones favoritas de Sergio Algora (Nino Bravo, Bambino o Golpes Bajos) y algunos de los temas originales de los que hizo versiones en sus distintos grupos (Los Ros, Smiths o Gainsbourg).

Texto escrito por Sergio Algora para el fanzine Confesiones de Margot:


Recuerdo do haber visto a un extraño y fascinante grupo llamado Parkinson en un programa de TVA que presentaba Joaquín Carbonell. Recuerdo oir a Cachi poniendo un single de Alta Sociedad en El Selector –¡Joder, un grupo de pop que graba discos! ¡Y son de Zaragoza!–. Recuerdo haber visto a Tza-Tza en el parque del Tío Jorge. Recuerdo no haber podido ir a la primera feria de Pop, Rock y otros rollos por tener 13 años (tocaron en el cierre Gabinete y P.V.P). Recuerdo haber estado en grupos maqueteros durante 8 años y saberme de memoria lo que es que no te hagan ni puto caso (Tras el Francés, La Paz de Virginia, Índice de Cuba, Les Dillingers). Recuerdo ver con emoción a las Lágrimas de Mermelada en la sala M-tro (luego Chencho y yo nos hicimos amigos y compartimos ácidos).


Recuerdo muchos grupos, fiestas, conciertos y novias. Pero no recuerdo especialmente o con emotividad ninguna canción de los grupos aragoneses de entonces. Así que creo que todos merecimos pasar a la hermosa categoría de desaparecidos. O a la de Fantasmas. O a la de Cádaveres poco exquisitos”.

Merckx y y el chocolate Hueso

Comíamos deprisa, a veces todavía con la arena de la playa de los Capellanes pegada al cuerpo y nos sentábamos en los sofás del bungalow de mis abuelos para escapar del estío, para huir del calor en la alegría del instante, en la sombra de la épica. Todavía podéis recordar aquellos nombres, ¿verdad? Incluso repetirlos casi de memoria: Stephen Roche y su botella de oxígeno en la cima de La Plagne, Lucho Herrera y Fabio Parra, los holandeses de las grandes melenas, Rooks y Thenuisse, el bravo Álvaro Pino, el joven Indurain, Cubino ganando en Luz Ardiden, Marino Lejarreta, con la simpatía que siempre arrastran los feos, Greg Lemond y Laurent Fignon, Sean Kelly, el rey de las chapas...y claro, Perico, siempre Perico. Ha sido un Tour de Francia curioso, demasiado previsible, pero todos terminamos disfrutando. Los tiempos cambian no se puede hacer mucho al respecto: intenta conseguir un KAS naranja bien frío en un garito de playa o encontrar Reynolds entre la miriada de marcas de papel de aluminio que hay en el mercado. Ya no hay cintas de cassette PDM o encendedores ZOR, aunque si buscas puedes acabar encontrando algún bar de barrio en el que te sirvan un cortado de una cafetera FAEMA -y que para los más mitómanos era el acrónimo de "Faites Attention, Eddy Merckx Arrive" (traducción: "Atención, está llegando Eddy Merckx")-, que patrocinaba al "Caníbal" belga en los años dorados de Gimondi, Ocaña y Poulidor. Llega el domingo, el Parque de los Príncipes, y las historias del verano se repiten: al principio de esta semana muchos nos acordamos de un equipo ciclista de principio de los ochenta, una formación muy pequeña, el "Hueso" de Ateca. Parece que, de vez, en cuando, no hace falta ganar para lucir una sonrisa. 
Columna aparecida en el Heraldo de Aragón del 20 de julio de 2013

lunes, 15 de julio de 2013

Escenas olvidadas

Fragmento del guión de radio (Comunidad Sonora-Especial Sergio Algora)

Sergio Algora, entre otras ocupaciones, trabajó como pescatero, pero los horarios, sobre todo los horarios, eran incompatibles con su vida de crápula. Es conocida la anécdota de cómo en el antiguo programa de esta casa Que viene el lobo! Le sacaron un pescado para que lo limpiara y demostrara ese pasado laboral...y Sergio, que era un rumboso, lo limpió en directo. Un cocinero magnífico, que no se nos olvide nunca, que disfrutaba de la buena mesa, en todos sus aspectos, la comida, la bebida y la compañía. También tenía un puesto en el rastro durante una temporada, puesto en el que entre otras cosas vendía cintas de TDK de noventa grabadas por las dos caras. La gente se compraba los LP´s de la época y grababa en cintas los discos de Gabinete Caligari y Radio Futura y les ponía una cita chula con su portada y los nombres de las canciones y a los que no les llegaba para comprarse el disco, pues se compraban la cinta de cassette. Era como Plasticland pero en plan fanzinero. También, en una ocasión, vendieron una canoa, pero eso es otra historia. Una vez le pregunté a Sergio que cuál era su canción favorita en español de siempre y él eligió una de Golpes Bajos, una de aquella época, Escenas olvidadas.