lunes, 3 de septiembre de 2012

Nico


..casi todos conocemos a la modelo alemana por haber sido miembro de la Factory de Warhol, cantar en el primer disco de la Velvet Underground o, como mucho, aparecer en la mítica película "La Dolce Vita" (junto a otro mito, el gran Adriano Celentano, por cierto), pero este libro nos descubre a una mujer que fue capaz de atravesar la segunda mitad del siglo pasado, desde el Berlín más duro de la Guerra Fría y el Muro, La nouvelle Vague francesa, el hijo que tuvo con Alain Delon y el Mayo del 68, la Ibiza hippie de los sesenta, la Nueva York de los beatniks, Jim Morrison, Warhol o la onda afterpunk de los ochenta que la reciben como musa. Un libro que es como una exhalación, una vida exprimida y con un punto trágico. La gran Nico.

Semblanzas y Reflexiones: Deborah Harry


.



http://2.bp.blogspot.com/-hMNmp2SewxA/UBU5HghkPZI/AAAAAAABVEI/SpimpgT4rcg/s1600/Videodrome%252B%2525281983%252529.jpg
Aprovechando el final de la temporada veraniega de Can Tuyus aprovecho para colgar algún fragmento de los guiones. En este caso una pequeña reflexión o semblanza de la cantante de Blondie y actriz Deborah Harry


Me encanta Deborah Harry, conejita de playboy pero también vocalista y compositora de una de las bandas más interesantes de la nueva ola. Pocos símbolos del rock han resistido tan bien la transición del punk de los Ramones, de Nueva York, de cantar estándares de Rude Boys como The Tide is high con la superficialidad tóxica de los ochenta, pasar de ser Patti Smith a convertirse en un personaje de Los confidentes de Brett Easton Ellis y sobrevivir a las arrugas con un último single de éxito hace cuatro días como María. Aunque sea una canción horrible. Antes de eso Blondie resiste los noventa con la versión de un tema oscuro dentro de su discografía como es Atomic en una escena de una película referente como Trainspotting


Además Deborah Harry mantiene una discreta (desde el punto de vista mediático, que no de consumidores voraces de serie B y serie Z) carrera como actriz. Su punto más álgido para los consumidores de caras b es la alucinógena masterpiece cronenbergiana Videodrome del año 1983. Una interpretación absolutamente perturbadora. Aunque si uno sigue revisando la trayectoria encuentra una pequeña joya que se llama El Gato Infernal en el año 1990 que es una auténtica maravilla.